Presentación de la discapacidad en películas recientes: Notas
Por Barbara Duncan (bjdnycla@aol.com)
Al finales del año 2001 y principio del 2002, apareció una serie de películas comerciales e independientes que enfocaban la discapacidad como tema principal o emplearon la discapacidad como metáfora para otros temas.
Kandahar
La más reciente de las producciones del director iraní, Mohsen Makhmalbaf, es una tortuosa jornada en el corazón de Afganistán. El diario San Francisco Chronicle la describió como: "un visita real al infierno, una película fascinante".
Con sus películas, este director muestra su profundo conocimiento de las dificultades de las mujeres y la situación de las personas con discapacidad en esta parte del mundo. El argumento no es tan importante para él, por eso no lo desarrolla tanto, más bien procura introducir las realidades que conoce y lo hace sin esfuerzo y con mucha naturalidad. Usa un elenco de artistas casi aficionados y sus titulares parecen apresurados e inadecuados, sin embargo algunas de las escenas son penetrantes y se impregnan en la memoria y en nuestras conciencias.
Hay una escena que es aterradora y visualmente paralizante: una multitud de muchachos amputados hacen una carrera en muletas sobre las dunas de arena, para ser los primeros en recoger las piernas artificiales que les son lanzadas en paracaídas desde los aviones de la Cruz Roja y Luna Roja. Una docena de preguntas asalta mi mente: ¿Por qué son todos hombres jóvenes? ¿Es este el método usual? ¿Se destruyen los materiales al golpearse? ¿Dónde está el personal calificado para verificar que las piezas se ajusten a las personas? ¿Dónde están las personas que se nos han informado ayudan a Afganistán? No hay respuestas: esta no es esa clase de película.
Otra impresionante escena muestra una larga fila de mujeres con el rostro cubierto con las burkas que comienzan a desplazarse en zigzag por el desierto, cada una envuelta en un capullo de distinto pero de color vibrante. El efecto visual es duro: se registra en el ojo como muy hermoso, mientras que al mismo tiempo la mente reconoce al burka que cubre el rostro de las mujeres, que es el símbolo de represión contra las mujeres. Una casi puede sentir a Makhmalbaf absorber lo que para él es terreno familiar y tratar de expresarlo mediante la dualidad: los de afuera, su público, una oportunidad de entender sus perspectivas, sus realidades, este horizonte de dicotomía.
"I Am Sam"
Esta es la más reciente de las interpretaciones de Hollywood de lo que es para un hombre blanco vivir con una discapacidad intelectual y si solo con estos dos parámetros es como si se tratara de dos criaderos de camarones mejores que la película "Forrest Gump". Sean Pen asume el papel de la persona con una discapacidad intelectual. Se trata de un padre solo que debe enfrentarse al sistema legal de una corte de familia para que no le quiten a su hija que no tiene problemas mentales. Esta película desarrolla su argumento a lo largo de una interpretación lineal de medidas intelectuales: Se considera que Sam tiene una edad mental de siete años, mientras que su hija tiene una edad cronológica de ocho años y, así, el Tribunal de Familia está inclinado a declararlo incapaz de desarrollarse como padre de su hija. Estoy titubeando si criticar muy duro esta película, porque tiene muy buenas intenciones. Los representantes de organizaciones de personas con discapacidades intelectuales han encontrado muchas cosas buenas de esta producción y además, los productores hicieron algo muy adecuado: contrataron a algunos buenos actores con discapacidad para representar a los amigos de Sam.
Por otra parte, "I am Sam" tiene algunos aspectos muy cómicos que merecen nuestra atención. A diferencia de la gran mayoría de las personas con discapacidad, Sam tiene un trabajo regular. Sam trabaja la empresa Starbucks, que es el tipo de empresa a la cual corren con ladrillos todos los manifestantes anti-globalización. Además, Sam vive en un elegante complejo de apartamentos en una parte exclusiva de la ciudad y cuenta con una destacada abogada, representada por Michelle Pfeiffer, para cuando se mete en problemas. Y, para mejor o peor, Sam había logrado superarse por sus propios medios, pues en la película no se muestra a ningún proveedor de servicios sociales o miembro de la familia que le estuviera ayudando.
La película también muestra el típico arreglo argumental que aparece en otras producciones con temas relacionados con la discapacidad: La destacada abogada, que gana millones por caso, que siempre está bajo tensión, así como otros miembros de la familia que durante el argumento se van sensibilizando, agradecerán (con sus lágrimas) el haber aprendido acerca de los valores familiares gracias a la honesta simplicidad de Sam. Si usted puede hacer a un lado los decorados de Hollywood, hay escenas que se pueden disfrutar y que son muy reales entra Sam y su hija, con una vecina que siempre les ayuda, en la corte y en hacer amistades.
En general, Sam es presentado de una manera creíble, como una persona luchadora, que ha conocido los fracasos y éxito, a diferencia de Forrest Gump, que fue presentado como un individuo que deja a la rana saltando sobre cualquier objeto y saltándose los protectores de velocidad.
"A Beautiful Mind" (Una mente brillante)
El director Ron Howard ha estructurado cuidadosamente este tratamiento biográfico del ganador del Premio Nobel, John Nash, que transcurre más de 50 años después de la Segunda Guerra Mundial. Mediante esta película, podemos ser testigos de cómo el científico venía luchando con su esquizofrenia y también podemos experimentarla desde la perspectiva de Nash.
Usando eventos bien conocidos como los desesperados esfuerzos a favor de la Guerra Fría para dejar sin lugar a los científicos rusos, particularmente en los asuntos de defensa y la paranoia de la era de McCarthy, que sostenía la presencia de espía en todos los rincones, Howard logra sugerir que el comportamiento sospechoso y anti-social de Nash podrían ser reacciones racionales a las ideas irracionales de la época.
Con el argumento del libro hasta el final, Nash, representado por el actor australiano Russell Crowe, que aparece entre su esposa que lo ama y creen en todo lo que dice y un psiquiatra que no cree nada de lo que dice, la película nos mantiene de un hilo e intrigados. ¿Qué es lo real aquí? ¿Qué no es real? ¿Dónde comienza la enfermedad y dónde comienza el hombre? Estas preguntas son tratadas con dignidad, humor sobrio y mucha compasión. Esta es una presentación convincente de como se puede ir apareciendo la esquizofrenia, o por lo menos como sucedió en la vida de un hombre.
Basada en el libro del mismo nombre, la película ha sido criticada por algunos como demasiado simplista y que no agrega nada acerca de la vida y la discapacidad de John Nash. Pero parece que al organizar los detalles también hubo espacio para reflejar, no sólo al hombre con su discapacidad, sino a la época en la que vivió. Entonces la película, "Una mente brillante", refleja mucho del mundo y, al hacerlo, se hace una película compleja. La obra de Crowe es mucho más sutil y menos artificial que, por ejemplo, la interpretación de Geoffrey Rush de un músico con discapacidad en su película "Shine", por eso fue propuesta para el premio Oscar.
Las y los críticos están confundidos
El hecho que un número de películas aparecidas recientemente traten de temas acerca de discapacidad intelectual o emocional tiene confusos a los críticos quienes no diferencian entre estas condiciones. Por ejemplo, en la película The Guardian, producida en Gran Bretaña, el crítico de cine, Mark Lawson escribió el 16 de febrero, acerca de los premios Oscar: "Tres de las cinco personas propuestas como mejor actor (Crowe, Penn, Wilkinson) pasan por algún tipo de ataque mental. Lo mismo se puede decir de Judy Dench, Sissy Spacek y Marisa Tomei en las categorías de actrices. De hecho de las 20 películas propuestas para ganar el Oscar, 9 presentan algún argumento relacionado con "tragedias neurológicas".
Claro que el personaje de Sean Penn no tiene un "ataque mental", las discapacidad intelectual de Sam es realistamente presentada como una condición estática a lo largo de toda la película. Similarmente, los protagonistas representados por Spacek y Tomei, quizá más bien podrían describirse como depresivos, y no como "ataque mental", que se define en el diccionario Random House Dictionary como: "súbita pérdida de la habilidad de funcionar eficientemente". Esta tendencia a fundir en un solo grupo todas las discapacidades mentales, tanto emocionales como intelectuales en origen, muestra por qué todavía se necesita tanta educación al público. El término usado por el crítico "ataque mental" quizá sea sinónimo de "ataque nervioso"; pero refiriéndose a ese término incorrecto y traicionero usado en la década de 1950 reservado al comportamiento de las mujeres que los hombre no comprenden.
Incidentalmente
Otras películas aparecidas recientemente presentan estereotipos relacionados con la discapacidad, que no se exploran. Por ejemplo, en la película "Shipping News", una dramatización poco atractiva de la vida en una aldea ventosa de pescadora de Newfoundland, la mayoría de los adultos parecen moverse entre la salud mental y la enfermedad, obviamente asociada a la violencia y al abuso de sustancias. En esta película también hay un muchacho con una discapacidad física y mental, pero la presencia de este ser sólo parece justificarse sólo por el deseo de los demás personajes en justificar que es un niño muy bueno.
Similarmente, en la película "In the Bedroom", la potencia de este intenso drama se disminuye por la creencia axiomática de que la única respuesta al duelo es la depresión severa y que la culminación inevitable a la depresión severa es la violencia.
Nuevamente, en la película "The Business of Strangers" un argumento poco usual es desarrollado por un impresionante dúo de actrices, que se balancean de aquí para allá en sus intentos de asumir poder, luego y finalmente, se disipan asumiendo estereotipos relacionados con el abuso que engendra la enfermedad mental, la cual engendra la violencia.
En la película "Shipping News", la proliferación de inestabilidad mental parece concordar más con los alrededores de la trama, que reflejan mejor la paleta del director y autor, pero en las dos películas que hemos mencionados anteriormente, la introducción de una falta de estabilidad emocional parece sentirse más como una memoria automática, con lo cual se produce esa sensación de "algo que se desinfla y cae", y que luego se eleva cuando la historia alcanza un abismo de desesperación y el autor ya no está seguro de cómo terminar.
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