Disability World
Una revista electrónica, bi-mensual, sobre noticias y opiniones internacionales relacionadas al tema de la discapacidad Volumen No. 12 Enero-Marzo 2002


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 La discapacidad desde una perspectiva transcultural: Volviendo a pensar el significado de la discapacidad
Por Cindy Higgins, RIIL (Research Information for Independent Living)

En un artículo reciente de la antropóloga médica Nora Groce, acerca del significado de la discapacidad en varias culturas, ella sugiere que las culturas interpretan la discapacidad de tres maneras: por su causa, por su efecto sobre atributos valorizados y por el nivel social (status) de la persona con discapacidad como adulto.

Respecto a la interpretación de la discapacidad por la causa, todas y todos somos tratados bien o pobremente dependiendo de las creencias culturales acerca de cómo u por qué alguien adquirió su discapacidad. Por ejemplo: algunas culturas explican la discapacidad como brujería, reencarnación, descontento divino y genética.

En otras culturas, la discapacidad tiene una asociación positiva„se informa que en la parte norte de México y en Botswana el nacimiento de un niño con discapacidad es evidencia de la confianza que tiene Dios en la habilidad de sus padres para cuidarlo. Respecto a los atributos, si una sociedad valora la fuerza física, entonces las personas con discapacidades físicas estarán en desventaja. Si una sociedad valora los logros intelectuales, el hecho de que una persona usa silla de ruedas no sería una limitación.

Con respecto a la condición al ser adulto, la voluntad de una sociedad de ofrecerle recursos a las personas con discapacidad, frecuentemente depende de si se espera que ese individuo ha de desempeñar un papel de adulto en la comunidad. Esto de es, si se pueden responder a preguntas como: ¿Irá esa persona con discapacidad a tener un empleo? ¿Podrá esa persona con discapacidad tener una familia propia?

Groce manifiesta que aunque se han realizado mejoras en la calidad de vida de muchas personas con discapacidad, todavía queda mucho por hacer. Según informes de Naciones Unidas, 10% de la población del mundo, unos 600 millones de personas, presenta discapacidades. De ese número, los hombres tienen un índice de alfabetización de 3%, mientras que las mujeres con discapacidad tienen un índice de alfabetización más bajo (1%). Aún más, la forma de empleo más común entre las personas con discapacidad en los países en vías de desarrollo, es la mendicidad. UNICEF ha estimado que la mitad de las niñas y niño que piden limosna presentan alguna discapacidad.

Según la investigadora Groce, los profesionales del campo de la salud pueden contribuir en la puesta en práctica de cambos positivos acerca de la manera en que son percibidas y tratadas las persona con discapacidad. Uno de estos cambios que deben asumir todos los profesionales de la salud es lograr que las políticas y programas de salud relacionados con la discapacidad, estén ligados a los programas sociales y económicos regionales y nacionales más amplios. Ella manifiesta que las organizaciones internacionales de personas con discapacidad, así como las organizaciones nacionales, pueden trabajar con los profesionales de la salud para hacer la diferencia.

En este informe acerca de las concepciones culturales de la discapacidad, Groce afirma que es cierto que estar vivo y bien, en casi todo el mundo, es clave para desarrollarse: por eso es que las personas con discapacidad son mucho más limitadas por la manera en que son percibidas y consecuentemente tratadas por la sociedad en arreglo al tipo o severidad de la discapacidad que presentan.

Este artículo se basa en el informe de la Dra. Groce, N. E. (August 28, 1999). Disability in cross-cultural perspective: Rethinking disability. The Lancet 354, 756-757.

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