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Las características influyen en la prontitud con que los trabajadores que han tenido un ataque de apoplejía retornan al trabajo
Resumen de investigaciones preparado por Laurel Richards
Las características de un trabajo pueden ser los principales determinantes de cuán rápido pueda retornar el trabajador a su puesto laboral después de un ataque de apoplejía, explica la Dra. Marcella A. Wozniak, representando a la XXVI Conferencia Internacional de Apoplejía de la Asociación Estadounidense de Apoplejía (American Stroke Association), una división de la Asociación Estadounidense de Cardiología (American Heart Association).En un estudio acerca de la relación entre características del puesto laboral y la cantidad de tiempo que tardaron para regresar a su trabajo las personas que presentaron apoplejía, la Dra. Wozniak y sus colegas del Departamento de Neurología de la Escuela de Medicina, Universidad de Maryland, en Baltimore, encontraron que tanto las demandas físicas como las mentales del puesto laboral resultaron importantes para predecir el retorno al trabajo. Las personas que regresaron a su puesto laboral dentro de 12 meses después de un ataque de apoplejía, eran las que tenían trabajos física y psicológicamente menos exigentes. Ellas sentían que sus trabajos estaban seguros, sintieron más satisfacción en el trabajo y creyeron que tenían más autoridad para tomar decisiones en el trabajo. “Los sobrevivientes que pensaban que su trabajo estaba seguro, retornaron al su trabajo significativamente más pronto que quienes corrían riesgo de perder el trabajo. Las personas con autoridad para tomar decisiones en su trabajo y que contaban con compañeros que les apoyaban en el trabajo, también retornaban al puesto laboral más pronto”, manifestó la Dra. Wozniak Estos datos son importantes ante el envejecimiento de la fuerza laboral en Estados Unidos. La Dra. Wozniak, indicó que la posibilidad de un ataque de apoplejía aumenta significativamente con la edad, que la edad promedio de las y los trabajadores está aumentando y que la Administración de la Seguridad Social ha cambiado sus políticas, recientemente. “Las autoridades han aumentado la edad mínima de jubilación a 67 años para la gente que nació después de 1959. Para la gente que nació entre 1934 y 1959, se usa otra escala descendiente para determinarle la edad de la jubilación. En un futuro inmediato, habrá más gente en el trabajo cuando suceda el ataque de apoplejía y, conforme se desarrollen tratamientos más efectivos, más sobrevivientes tendrán la posibilidad de regresar a al vida laboral”, señaló la especialista. Y agregó la misma Dra. Woznaik: “Al entender por qué alguna gente no regresa al trabajo, podemos desarrollar programas para ayudarle a más gente a retornar a su vida laboral. Similarmente, podemos aprender a identificar a las personas que tendrán grandes dificultades para regresar a su trabajo.” El estudio realizado por el Centro Médico de la Universidad de Maryland, incluyó a personas que presentaron su primer ataque esquímico (debido a un bloqueo en una arteria) con edades de 24 a 64 años y que estaban empleados a tiempo completo fuera de su hogar. De 150 pacientes, 64% eran masculinos y 48% eran negros. Todos pudieron regresar a su hogar o al centro de rehabilitación inmediatamente después del ataque. Seis semanas después, los participantes completaron unos cuestionarios estandarizados para medir su percepción acerca de sus trabajos. Estos cuestionarios se han usado en otros estudios para investigar la relación entre la enfermedad del corazón y otras enfermedades con el empleo. A los pacientes se les pidió que calificaran su acuerdo o desacuerdo con ciertas opiniones acerca del trabajo como: “Mi trabajo es muy atareado.” “Tengo mucho que decir sobre lo que sucede en mi trabajo.” “Mis oportunidades de desarrollarme profesionalmente son muy buenas al igual que mis posibilidades de promoción.” Y “puedo descansar y aún así hacer mi trabajo.” Luego, a los pacientes se les llamó telefónicamente a los seis meses y a los 12 meses después del ataque de apoplejía para determinar si habían regresado al trabajo. "Nuestros estudios anteriores e investigaciones realizadas por otros encontraron que las y los trabajadores administrativos, más educados y de mejor nivel económico, tenían más probabilidades de regresar al trabajo”, dice Wozniak. “A cierto nivel, esto parece obvio, porque los trabajos de planta o de producción tienden a ser físicamente más exigentes. Mientras que los trabajos de tipo administrativo demandan más destrezas del conocimiento y los pacientes más educados con trabajos mejor pagados, tienen más probabilidad de contar con seguros de salud y otras fuentes de recursos financieros para retirarse tempranamente. Estos factores harían que los trabajadores administrativos sería menos propensos de retornar al trabajo.” Otros factores que podrían ayudarle a los empleados a tomar la decisión de regresar al trabajo es la percepción que ellos tienen de su habilidad para cambiar su propio ambiente, su percepción acerca de la prontitud con pueden ser sustituidos, la probabilidad con que podrían perder el empleo y el apoyo del sus compañeros como red social. La Dra. Wozniak admitió que “todavía sólo podemos especular acerca de los otros factores que influyen en lo que es la relación compleja del regreso al trabajo después de un ataque de apoplejía. Es interesante que aún entre el grupo de personas que logran un nivel de autonomía personal, sólo un 60% logran regresar al trabajo. Nuestro equipo desea continuar investigando este tema.”
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