Disability World
Una revista electrónica, bi-mensual, sobre noticias y opiniones internacionales relacionadas al tema de la discapacidad Volumen No. 22 Enero-Marzo 2004


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Tienes que nadar tu propia carrera: Entrevista con la nadadora de los Juegos Paralimpicos, Natalie du Toit

Por William Rowland (Rowland@sancb.za)

"Es importante que uno nade su propia carrera y no la carrera ajena", afirma   Natalie du Toit, la mejor y más admirada nadadora de Sudáfrica. Como persona con discapacidad ella recibió inusuales honores en los Juegos de la Mancomunidad, que se celebraron en Manchester en el año 2002. En esa ocasión, recibió el Primer Premio David Dixon, como Atleta Destacada, superando a unos 4000 competidores de 72 países.

WR: Comencemos con tú accidente, ¿Qué te sucedió?

Fue un accidente bien feo. Yo me dirigía a mis sesiones de práctica en la Alberca Pública de Newlands, que tiene una piscina municipal de 50 metros. Yo practico de cinco y media a siete y media, en las mañanas.   Entonces, terminé de practicar, salí de la alberca y me vestí rápidamente porque tenía que ir a la escuela. Dos minutos después de haberme puesto en camino, un automóvil que salió del estacionamiento me atropelló... Vi que la conductora era una mujer joven y recuerdo todos los detalles. Yo uso una bicicleta semi-automática. Uno se sienta con las piernas hacia uno de los lados y se cambian las marchas con la pierna izquierda. El automóvil no golpeó directamente mi motocicleta, sino que atrapó mi pierna, que se partió, como cuando un tomate cae al piso.

Yo me desplomé sobre la carretera. Todos los nadadores ya se iban hacia la escuela. Había muchos padres de familia recogiendo a las y los estudiantes. Yo tenía mucho dolor, pero cuando sucede un accidente así, todo el cuerpo se adormece. No sientes nada y no puedes hacer nada. Te sientas ahí y son todos los demás los que te sostienen y te mueven. Realmente no podía sentir la parte inferior de mi pierna, pero si podía sentir las otras tres quebraduras en la parte superior. Yo me acuerdo haber visto todo eso...

WR: Presumiblemente, una operación seguía y luego una amputación

Nada sucedía inmediatamente. Llegó una ambulancia, en ese mismo momento venía un policía en su motocicleta para investigar el accidente que me había sucedido, y entonces colisionó con la parte trasera de un camión y salió desprendido hasta caer contra un muro, cerca de donde estaba yo. ¡Imagine todo la escena! Un lunes por la mañana, a las siete y veinte, un tráfico pesado y hay dos accidentes muy cerca en la misma carretera.

Al policía lo llevaron en un helicóptero porque pensaron que tenía lesión en la columna vertebral. A mí me llevaron en una ambulancia y les di mucha guerra a los médicos. Todo era terrible, las carreteras hacia la ciudad son malas y les decía que me llevaran al Hospital Constantiaberg. Mi madre llegó al hospital antes que yo y les decía a todos que alejaran a mi madre. Yo sabía que se iba a poner histérica. Mi entrenador, Karoly von Toros, estaba esperándome y el se encargó de mi madre.

WR: ¿Qué sucedió en el hospital?

Debo admitir que no me recuerdo de nada de tantas cosas que me hicieron en el hospital. Lo más destacado fue que estuve en la Unidad de Cuidados Intensivos durante una semana, pero me parecía que sólo fueron dos días. El equipo médico me colocó en una cámara hiperbárica, que es una cámara de oxígeno. La idea era revivir un trozo de músculo, de unos 10 centímetros de largo y 5 centímetros de ancho, muy azulado, que ya no era rosado... porque mi pierna se había estallado y no había cómo cubrir los músculos y tejidos. Todos los días entraba y salía de la cámara y me hacían toda clase de tratamiento, para eliminar el tejido dañado. Luego de cinco días, el sábado en la mañana, decidieron amputar. Así, tengo una amputación que atraviesa la rodilla, una barra de titanio y tres tornillos que bajan por el fémur una extremidad artificial, realmente un par de ellas.

WR: ¿Se le ocurrió en ese momento que debería dejar la natación?

No, no lo creo. Lo que recuerdo fue que vino un hombre a decirme que tenían que amputarme la pierna. No sé quién era ese hombre, pero después me desperté sin la mitad de una de mis piernas. Estaba hinchada y lo único que podía ver era los vendajes.

Lo único que yo deseaba era volver a nadar. Yo sentía como si solo habían pasado dos días y, para mí, dos días sin nadar es mucho tiempo. Cuando venían mis amigas y amigos y todos los nadadores, yo no sabía cómo actuar. Me fue muy difícil esa situación de la gente que uno ama, que viene y te dice que "lamentan" lo que te pasó... Entonces opté por quitar las sábanas y mostrarles mis piernas. La mitad del grupo casi se desmaya, pero resultó una buena estrategia.

Realmente, yo sólo deseaba continuar con mi vida. Sólo deseaba salir y comenzar a nadar... Siempre quise nadar y nadar para mi son cuatro horas al día. Tenía que seguir esa práctica de cuatro horas al día, sin importar que.

WR: ¿Cómo volviste a la alberca?

Regresé a la natación a los tres o cuatro meses después del accidente. Me habían colocado un injerto de piel muy grande y tuve que darle mucho tiempo para que sanara. También tuve que darle mucho tiempo al proceso de cicatrización... también estaban los puntos, las grapas y todas las curaciones. De no ser por todo eso, creo que hubiera regresado a la natación más pronto.

Luego del accidente, la primera vez que nadé se mentí muy extraña. Cuando hacía los giros sentía como si la pierna todavía estuviera ahí, pero cuando me impulsaba con esa pierna con amputación, no había impulso. Me sorprendí y decidí practicar para volver a nadar.

En esa ocasión nadé por una hora y media. Estaba nadando sola. Luego, llegó mi entrenador y me dijo "Creo que ya puedes salir, no es bueno que estés muy tiesa para mañana."

WR: ¿Cómo fue afectada tu motivación, te debilitó o te fortaleció o no produjo cambios en tu determinación?

Se fortaleció mi motivación. El nadar sola, una y otra vez por los carriles de la alberca me motiva mucho y ahora sólo deseaba entrenar y competir con el equipo. Primero comencé con mucha ayuda y mucho equipo de transición y luego fui progresando, pues sólo deseaban volver a mi nivel competitivo.

No tengo la misma velocidad que tenía con mis dos piernas completas, ahora puedo hacer los 400 metros individual estilo libre, los 200 metros individual estilo libro y los 200 metros estilo mariposa. Esto lo podía hacer con mayor rendimiento antes del accidente. Yo era la campeona de Sudáfrica en la los 400 metros y en los 200 metros, en todos estos eventos se hacen los estilos mariposa, nado de espalda, nado de pecho y estilo libre.

Pronto me di cuenta que ya esos no serían mis eventos y que, más bien debería concentrarme en nadar carreras de mayor distancia, 800 y 1500 metros estilo libre. Yo había nadado esas distancias antes del accidente, entonces no eran algo nuevo. Desafortunadamente, los 1500 metros todavía no forman parte de la natación olímpica, pero espero que lo sean en los próximos cuatro   años.

WR: ¿Cuándo ocurrió el accidente?

El accidente ocurrió el 26 de febrero del 2001, un año después de las Olimpiadas de Sydney, Australia. Por dos segundos en los tiempos de clasificación en mis tres eventos, casi me pierdo ir a las Olimpiadas.

WR: ¿En que momento te diste cuenta que tenías talento para la vocación?

Debo admitir que hasta la edad de seis años, yo odiaba entrar en el agua. Ni me metía en la alberca que teníamos en mi casa, me paraba en el escalón más alto y volvía a salir. Pero mi hermano solía nadar en la escuela y uno de sus entrenadores le dijo a mi madre que él tenía talento. Pasaron dos años y entonces mi madre lo llevó al club de natación y, como yo era la hermana menor, me llevaban aunque no quisiera. No recuerdo mucho de esa época, pero mi madre dice que un buen día yo ya entraba y salía de la alberca y luego comencé a nadar. Después me llevaron a varios sitios para practicar.

WR: Antes de explicarnos lo de los Juegos de la Mancomunidad Británica, cuéntenos un poco de cómo se inicio tu carrera.

Una parte muy importante de mi carrera fue en 1998, yo había cumplido 14 años y logré ser la campeona de Sudáfrica en los 400 metros nado individual. Rompí la marca de natación de mi país y fui a los Juegos de la Mancomunidad en Kuala Lumpur, y seguí siendo parte del Equipo de Natación de Sudáfrica desde entonces. También participé en los Juego toda África, que se celebraron en Johannesburgo y otras competencias, incluyendo las Olimpiadas en Australia, año 2000, que casi pierdo por segundos.

WR: ¿Tú eras muy joven todavía, verdad?

¡Definitivamente! Estoy segura de haber podido clasificar para las Olimpiadas del Año 2004.

WR: ¿Qué nos pueden contar de los Juegos de la Mancomunidad en Manchester?

Para mí fue maravilloso ser parte de un equipo que representaba a Sudáfrica. Todo era realmente nuevo para mí: Nadar con personas con discapacidad y no sólo en una categoría sino en todas las categorías. Cada uno de nosotros nadamos compitiendo entre nosotros mismos y quienes obtenían un puntaje más cercano a las marca mundiales, iban ganando medallas. Fue maravilloso ser parte de todo eso. La multitud, la multitud británica. Nos trataron muy bien. Siendo de Sudáfrica, fueron fantásticos con nosotros, especialmente conmigo. Tuve mucha atención de los medios de comunicación colectiva y eso me ayudó mucho. También me sirvió mucho los dos meses que viví en Manchester después de los juegos.

WR: ¿Qué medallas ganaste?

Pude ganar dos medallas de oro: Una en la categoría Discapacidad Múltiple, 50 metros estilo libre y otra medalla de oro en la categoría Discapacidad Múltiple, 100 metros estilo libre. Además,   pude completar la final de los 800 metros estilo libre de personas sin discapacidad.

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