El elemento político de la discapacidad en las artes y la cultura: Una entrevista con Mandla Mabila
Por Shelley Barry, Oficina de la Condición de las Personas con Discapacidad, Sudáfrica
Mandla Mabila es un artista visual que está causando una conmoción en el campo de las artes de Sudáfrica mediante su provocativa y poderosa obra. Actualmente investiga las imágenes de la discapacidad en el arte en la University of Witwatersrand en Johannesburg, Sudáfrica. Él considera que el poder practicar el arte estando en contacto personal con la discapacidad, es también una responsabilidad y una oportunidad de "politizar" y de "presentar los temas problemáticos" relacionados con la discapacidad. Lo básico de esta filosofía es que, si no se cambian las actitudes negativas y la representación incorrecta acerca de las personas con discapacidad, no adelantaremos mucho en la lucha social por la vigencia de sus derechos.
Tuve la oportunidad de hablar con él acerca de su vida como artista y el papel que el espera desempeñar como artista con discapacidad.
Shelley: ¿Cuándo te consideraste artista por primera vez?
Mandla: Yo commence a trabajar con el arte a la edad de diez años, cuando iba a la escuela primaria en Tzanee. En ese entonces yo no sabía que era arte. Para mí se trataba de algo que me agradaba hacer. Nosotros no teníamos una asignatura de arte en la escuela, pero si había una profesora de inglés, la señora Bezuidenhoud, que invitaba a dos de nosotros para pintar murales por toda la escuela durante los fines de semana. Eso era muy bonito. Yo pensaba en ser abogado, como mi padre, que estaba en el exilio. La idea de ser artista no estaba en mi ambiente. Fue hasta que la escuela secundaria, cuando fui motivado por mi maestro para estudiar arte después de graduarme. Lo hice y aquí estoy. Claro que soy un romántico acerca del significado de lo artístico y también tuve un despertar rudo.
Shelley: ¿Qué clase de trabajo de arte hace?
Mandla: Mi trabajo artístico comenzó en las calles, no en un estudio de pintura. Mi gran proyecto es presentar los temas de la discapacidad en toda oportunidad que tenga. Durante los últimos 10 años, yo he participado en campañas para obtener acceso a la universidad para las personas que usan silla de ruedas y he hecho mucho trabajo en este campo. Mis pinturas son una continuación de este trabajo. Me enfrento a los estereotipo con mi trabajo, pero también "inserto" las experiencias de la discapacidad dentro de la vida ordinaria del arte y la cultura de Sudáfrica.
Creo que la ausencia de imágenes positivas de personas con discapacidad en el "mundo ordinario del arte" y en los medios de comunicación colectiva, refleja las actitudes dominantes hacia la discapacidad en nuestra sociedad. Como el racismo, el prejuicio
hacia las personas con discapacidad es algo aprendido después de muchos años de discapacidad. La gente "diferente" o "el otro" son percibidas como "problemas" religiosos, morales, políticos y económicos para la sociedad.
Shelley: ¿Cuáles han sido sus experiencias como artista con discapacidad?
Mandla: He tenido la suerte de trabajar y exponer con artistas con y sin discapacidades, así me he podido beneficiar de lo mejor de ambos mundos. Pero el financiamiento para proyectos de arte siempre ha sido difícil, por eso no pienso que tenga relación con la discapacidad. Como también es cierto que los proyectos relacionados con la discapacidad no son siempre financiados por las agencias de Sur Africa. Por falta de financiamiento yo he tenido que abandonar algunos proyectos. Por otra, hay galerías y museos que no son accesibles para las personas con discapacidad. Pero, lo realmente peor es la resistencia al cambio. Ha llegado el momento en que el mundo ordinario del arte y de la cultura sean accesibles a los artistas con discapacidad.
Shelley: ¿Cuál cree usted que es el papel que debe desempeñar el arte y la cultura?
Mandla: El papel de las artes y de la cultura es importante en Sur Africa, no sólo para ser una expresión en sí de las experiencias de la discapacidad, sino como una manera de ir estableciendo posiciones como personas con discapacidad y manifestar que contamos. El papel que están desempeñando los artistas con discapacidad es mínimo en Sur Africa. Sólo será cuando la organización de este espacio artístico y cultural esté controlado por las personas con discapacidad que habrá una representación de nuestras experiencias con la discapacidad. Hay una cultura de la discapacidad emergiendo en Sur Africa y está apareciendo con nuevas imágenes acerca de la discapacidad: imágenes de fuerza, belleza y orgullo. Esta cultura necesita ser cultivada y preservada.
Shelley: ¿Qué oportunidades laborales tienen los artistas y trabajadores de la cultura que tienen discapacidad?
Mandla: En teoría las oportunidades de empleo para las y los artistas con discapacidades deberían ser excelentes, pero la realidad nos demuestra que no es así.
Esta es muy experiencia actual. Una parte del problema es que las y los artistas con discapacidad, no somos lo iniciadores y tampoco estamos en las posiciones clave dentro de las instituciones de arte y cultura existentes.
Shelley: ¿Cuál considera usted que es su trabajo más importante?
Mandla: Mi trabajo más importante ha sido la investigación. Mi investigación estudia la manera en que se representa la discapacidad en las artes visuales de Sudáfrica.. Pude haber terminado con estilo, diciendo que no hay representación, así en una sola línea. La poca representación que pude encontrar es frecuentemente desequilibrada y se basa en supuestos construidos por las personas sin discapacidad. En esta investigación, también analizo mi propio trabajo, para saber cómo me he representado a mí mismo y averiguar las consecuencias de esta representación.
Shelley: ¿Cómo cree usted que la cultura influye sobre la manera en que se percibe la discapacidad?
Mandla: La mayoría de nosotros, tengamos o no discapacidad, somos influidos para que reaccionemos de ciertas maneras ante ciertas situaciones o personas. Por ejemplo, los niños serán socializados a creer que es rudo mirar a alguien que usa unas muletas o un silla de ruedas. Las culturas premian la aceptación de la norma. Por ejemplo, el poder caminar en dos piernas es culturalmente aceptable, pero no lo es continuar gateando sobre manos y rodillas: ¿A caso las dos personas no están haciendo lo mismo, ir a alguna parte? Yo creo que hasta las actitudes negativas hacia las personas con discapacidad son procesos que se van aprendiendo, como se aprende una cultura. Y es precisamente en la cultura donde los procesos se pueden ir eliminando y se pueden ir desaprendiendo los estereotipos.
Durante la Conferencia Nacional sobre Violencia en la Brujería, celebrada en setiembre de 1998, un delegado narró la historia acerca de una mujer que dio a luz a un niño con discapacidad. Esta madre había dicho: "El niño nació con un solo brazo y yo se lo digo al brujo inmediatamente." Ella tenía que cavar una tuba y brincar por encima mientras dejaba caer a la criatura. "La familia luego quemaba al niño y dejaba caer las cenizas en la tumba." (Informe de la Conferencia 1998:27). Estos relatos son incontables y los hay peores. La historia es importante en el sentido de ser un reflejo directo de actitudes prevalecientes.
Shelley: ¿Refleja usted como el arte es un arma y una herramienta?
Mandla: El arte es vital para elevar el nivel de conciencia acerca de los derechos de las personas con discapacidad. Es importante porque atraviesa fronteras de la alfabetización y del analfabetismo. Considerando el elevado analfabetismo en Sudáfrica, no puede haber una excusa. El arte es una herramienta política y cuando las personas con discapacidad se representan a sí mismas, se están enfrentando a la tradición que es representada por otros. El poder político no es sólo la determinación de quiénes somos, sino de quiénes podemos ser, según nuestras propias condiciones y manifestando orgullo acerca de nosotros mismos. Más que esto, el arte es una herramienta de celebración acerca de nuestras vidas. La auto-representación es, en sí, un derecho humano.
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