Ganando acceso en los temas de la política de la cooperación para el desarrollo
Por Andrew Freeway (Andrew_Freeway@yahoo.com) (con un agradecimiento a DCDD)
El problema
Exclusión, falta de poder y pobreza. Ese es el destino de la mayoría de la gente con discapacidad en los países que hemos denominado áreas en desarrollo o países en tránsito. El concepto de exclusión social es real porque la gente con discapacidad no es aceptada, la falta de poder se evidencia y la pobreza se debe al aislamiento. Frecuentemente, la pobreza no es el resultado de la discapacidad, sino su causa. Así, la mala salud, la falta de acceso a la educación adecuada, el poco trabajo remunerado, la carencia de oportunidades para ganarse la vida y la ausencia de perspectivas de un futuro mejor, son la triste realidad.
La escala de la exclusión debido a la discapacidad es dramática. En su presentación ante la Conferencia de la Asociación de Estudios sobre Desarrollo, en la ciudad de Manchester, Rebecca Yeo, celebrada en setiembre del 2001 (www.id21.org), manifestó que aproximadamente un 98% de las niñas y los niños con discapacidad no recibe educación formal. Cien millones de personas tienen una discapacidad evitable, porque esas discapacidades son el resultado de la desnutrición, las condiciones sanitarias inadecuadas y la falta de servicios de salud. Por ejemplo, un 70% de los casos de ceguera infantil y el 50% de las deficiencias auditivas en el nacimiento, en ¨frica y Asia, se pueden prevenir o tratar.
La violencia es otra causa importante de discapacidad. Como informó el diario The Sowetan, en abril de 1990: Una situación de conflicto causa tres discapacidad por cada muerte y, por su parte, la organización de Asistencia a las Víctimas de Minas Anti-personales (Landmine Victim Assistance: www.handicap-international.org), informó en el año 2001 que: ¡cada 20 minutos alguien en el mundo tropieza con una mina anti-personal!
En el campo de la cooperación para el desarrollo, la mayoría de los gobiernos no presta atención, como parte de sus políticas, a la discapacidad desde la perspectiva de los derechos humanos. Las organizaciones de financiamiento conjunto han demostrado que, ha decrecido el interés en los temas de discapacidad desde la década de 1980. Todas las organizaciones de personas con discapacidad de todo el mundo desean remediar esta situación, porque la discapacidad es una situación social que debe ser parte de la agenda de la política en materia de desarrollo.
Un enfoque diferente
Actualmente, la iniciativa para colocar los temas de discapacidad dentro de la agenda de las políticas de desarrollo, viene de los países nórdicos. Desde hace 10 años, en estos países la discapacidad ha recibido debida atención en la cooperación para el desarrollo. En el año 2000, los Ministros de Asistencia para el Desarrollo de los países nórdicos, presentaron una Declaración Conjunta. En ella, sus países se comprometen a seguir considerando la discapacidad como parte de su política de derechos humanos.
En el Sitio en la Red www.disability.dk se puede consultar información de la Conferencia Nórdica sobre Discapacidad (Nordic Disability Conference). En todos los países nórdicos, hay organizaciones relacionadas con las personas con discapacidad, y muchas realizan proyectos y programas, con mucho apoyo gubernamental, en los países en desarrollo. Por ejemplo, en Noruega funciona, la organización Alianza Altas (Atlas Alliance), una federación de organizaciones no gubernamentales y cooperantes con las personas con discapacidad, y sus alianzas con organizaciones semejantes en países en desarrollo. En el año 2001, el presupuesto de Alianza Atlas fue de unos 8 millones de euros y un 85% provenía del gobierno de Noruega.
En enero de este año, la Dirección de Cooperación Noruega para el Desarrollo (Norwegian Directorate for Development Co-operation), publicó sus políticas: (www.norad.no/norsk/files/InklusionOfDisability.doc). En este documento, se definen los lineamientos para las entidades del gobierno y las organizaciones no gubernamentales de Noruega, en que los temas de discapacidad formen parte de las políticas de desarrollo y su puesta en práctica. A partir de entonces, las embajadas deben informar al gobierno acerca de sus planes en materia de discapacidad.
Otro ejemplo: Existe la organización DSI, formada por grupos daneses de personas con discapacidad, que recibe 3 millones de euros al año para programas de cooperación para el desarrollo. 14 de las 29 entidades que forman la DSI, invierten este dinero en 20 países en desarrollo, para proyectos por y de personas con discapacidad. Para más información consulte el Sitio en la Red, en la sección, de la caridad a la inclusión (Charity to Inclusion): www.disability.dk
El año pasado, en una asamblea conjunta del ACP/EU, los países aprobaron una resolución unánime sobre los derechos de los adultos mayores y las personas con discapacidad en los países de la ACP. Consulte el Sitio en la Red: (www.europarl.eu.int/intcoop/acp/bru2001/pdf/res_011_en.pdf).
La Comisión Europea está tomando acciones sobre la materia y, respondiendo a preguntas de las y los miembros del Parlamento Europeo al Sr. Paul Nelson como encargado de incorporar los temas de discapacidad en los programas de cooperación para el desarrollo. Durante este año del 2002, la Comisión Europea elaborará un borrador de políticas para incluir los asuntos de discapacidad dentro de las políticas de desarrollo de la Unión Europea. La Comisión Europea considera que las discapacidad, como el género y la pobreza, son temas importantes para el desarrollo social.
Pero todavía hay mucho que aprender de los países en desarrollo. Por ejemplo, en Uganda, después de muchos años de guerra civil, surgió un movimiento democrático fuerte y muy sensible hacia las personas con discapacidad. Actualmente, Uganda es un país ejemplo de integración social de personas con discapacidad. Se reservan 5 puestos en el Parlamento para personas con discapacidad, uno de ellos es Ministra de Asuntos de Discapacidad y Población Anciana. En Uganda, 47.000 personas con discapacidad ocupan puestos en los 45 distritos administrativos del país.
Una política sin restricciones
En 1993, se publicaron las Normas Uniformes sobre la Equiparación de Oportunidades para las Personas con Discapacidad (Standard Rules on the Equalization of Opportunities for Persons with Disabilities: www.un.org/esa/socdev/enable/dissre00.htm). Esto significó un progreso en el pensamiento acerca de los derechos de las personas con discapacidad. Una nueva contribución será la adopción de una Convención de Naciones Unidas para fortalecer estas Normas Uniformes. Más información en: (www.un.org/esa/socdev/csd/2002disabilityres(A).htm).
Pero esto no es todo. Por ejemplo, en setiembre del 2000, la Organización de Naciones Unidas aprobó la Declaración del Milenio (United Nations Millennium Declaration). En este documento manifiesta que, para el año 2015, se debe reducir en la mitad el número de personas que deben vivir con un dólar por día y que, para ese mismo año, todas y todos los niños, incluyendo las y los que tienen discapacidad, deberán tener acceso a la educación primaria.
En 1989, se aprobó la Convención de los Derechos del Niño y a la fecha 191 países la han ratificado. Su Artículo 23 establece que los Estados miembros: "reconocen que las y los niños con discapacidad tienen derecho a un cuidado especial" y "reconocen que una o un niño con discapacidad mental o física debe disfrutar una vida completa y decente, en condiciones que aseguren la dignidad, promuevan la auto confianza y que faciliten la participación activa del niño en la comunidad. Consulte el Sitio en la Red: (www.defenceforchildren.nl).
Durante la reciente Cumbre sobre los Niños, celebrada en Nueva York, se volvió a enfatizar la necesidad de prestarle atención especial a la discapacidad en niñas y niños, particularmente su integración en la educación.
Muchos gobiernos has elaborado documentos de políticas acerca del tema de Sociedades Civiles y Reducción de la Pobreza. Sin embargo, en la práctica estos gobiernos saben poco sobre la magnitud de la discriminación y los obstáculos que experimentan las personas con discapacidad. Una de las razones es que raramente las personas con discapacidad, participan en el desarrollo de las políticas. Ha llegado el momento para una cooperación estructural en el campo con las organizaciones de personas con discapacidad. Es vital que las y los responsables de la elaboración y el cumplimento de las políticas nacionales e internacionales, aprendan a pensar de manera inclusiva, logrando que la dimensión de la discapacidad sea parte de la política general de reducción de la pobreza.
La discapacidad, como el género, merece una atención organizada y orientada a la acción por parte de los gobiernos. Si realmente deseamos reducir la pobreza a la mitad para el año 2015, es necesario que las personas con discapacidad y sus organizaciones deben participar en todas las estrategias para combatir la pobreza. Las políticas de cooperación para el desarrollo sólo serán creíbles y efectivas si los tema de discapacidad son incluidos específica y estructuralmente en ellas.
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