|
Los retos después del conflicto en Sierra Leona
Aiah Teddy M'bayo, Funcionario de Capacitación y Desarrollo de la organización Leonard Cheshire International's West Africa Region, describe cuáles han sido los resultados de los 10 años de guerra civil para las personas con discapacidad en Sierra Leona
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), bajo condiciones ordinarias, el 10% de la población mundial presenta un discapacidad. Para nosotros en Sierra Leona ese porcentaje es más elevado, como resultado una década de brutal guerra civil, que ha dejado a miles de heridos y mutilados. Si antes de la guerra la discapacidad era una noción lejana, ahora se ha convertido en una realidad presente en casi todos los hogares de Sierra Leona.Muchas personas de las provincias tuvieron que huir de sus hogares de la capital Freetown. La población aumentó considerablemente y varios edificios gubernamentales e instituciones se convirtieron en campamentos o albergues para personas con discapacidad. Una de estas instituciones fue el Taller Nacional que albergó a más 5.000 personas con discapacidad, incluyendo a niñas y niños. Como sucede en muchas partes del mundo, los padres de familia, debido a lo que ven como estigma, ocultan a sus hijos en el Taller Nacional. Al inicio de este año, Melrose Kamara y Agness Kamara, ex alumnas de la institución Freetown Cheshire Home, sintieron que tenían que hacer algo. Ellas visitaron a varias familias en el campamento y descubrieron a 12 niños con discapacidad con edades de siete a doce años. Con la ayuda de “mami Indrid”, una dedicada voluntaria de la institución, ellas instalaron un taller de artesanía, donde podían alimentar a los niños y enseñarles manualidades, matemáticas e inglés. Actualmente, el taller tiene 27 y ya nueve niñas y niños están asistiendo a la escuela, incluyendo la escuela primaria de Freetown Cheshire Home. La organización Handicap International, junto con el Comité Local de Administración de la institución Sir Milton Margai Cheshire Home, también ha establecido un taller en el complejo de la institución para proporcionar servicios ortopédicos: terapia física, ayudas técnicas para la movilidad para los residentes de este campamento. El principal problemas es que los cortes de la electricidad están afectando el rendimiento laboral del personal y de los voluntarios. Actualmente el taller sólo puede realizar reparación de sillas de ruedas y algunos aparatos para las niñas y los niños con discapacidad. El trabajo se hace con las uñas. Son muchas las dificultades de las personas con discapacidad en Freetown y en todo el país. En Sierra Leona, el 68% de la población vive por debajo de la línea de pobreza, y sólo 65.000 de los 5,5 millones tienen algún salario. Este país es uno de los más pobres del mundo. Los 10 años de guerra civil, han devastado completamente el país, su infraestructura, su economía y su gente. Había muchas personas con discapacidad antes de la guerra y ahora que la guerra ha terminado, quedaron miles de personas con discapacidad reciente. Las personas heridas durante la guerra han recibido mucha atención de parte de los ministerios gubernamentales y las agencias internacionales, cosa que agradecemos. Pero, es triste que la situación de las personas que adquirieron su discapacidad antes de la guerra reciba tan poca atención. Como resultado de esta negligencia, hay mucha gente en silla de ruedas y en muletas dedicadas a la mendicidad en Freetown. Estas personas necesitan los recursos para lograr ser autosuficientes. Actualmente el gobierno está repatriando a mucha gente. Mucha de la gente que había solicitado albergue en el Taller Nacional será repatriada a sus aldeas y ciudades en noviembre y diciembre de este año. Tardará cierto tiempo para que logren adaptarse a los cambios por la repatriación, además, habrá que reconstruir escuelas, hospitales e instalaciones comunitarias. Lo importante aquí, es la reunificación de las familias. Se necesita una política gubernamental que apoye los derechos y el desarrollo de las personas con discapacidad en la Sierra Leona de la post guerra. La promoción de instalaciones de capacitación vocacional y la creación de oportunidades para la pequeña empresa, son buenos puntos de partida. Conozco a hombres y mujeres con discapacidad en Sierra Leona que, con muchas dificultades, pudieron recibir capacitación para el hogar. Ya han entrado en operación algunos centros de capacitación en sastrería, peluquería, confección y reparación de calzado, electrónica y computación. También hay organizaciones de personas con discapacidad como Movimiento de Personas con Discapacidad en Acción (Handicap Action Movement). Tenemos que pensar en lo siguiente: ¿Qué sucedería si el gobierno apoyara más a las personas con discapacidad? Con más capacitación orientada hacia el empleo, más gente podrá vivir vidas productivas e independientes. Para mayor información escriba a: Sierra Leone Union on Disability Issues 11 Waterloo Street, Freetown, Sierra Leone.
formato para imprimir
|