Disability World
Una revista electrónica, bi-mensual, sobre noticias y opiniones internacionales relacionadas al tema de la discapacidad Volumen No. 23 Abril-Mayo 2004


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Sebenzile Matsebula de Sudáfrica: Una voz en la Presidencia

Entrevista por William Rowland, Sudáfrica (Rowland@sancb.org.za)

El vínculo entre el nuevo establishment político de Sudáfrica y el movimiento de derechos de los discapacitados es una poderosa fuerza social de cambio. Y la principal agente de cambio es una mujer determinada, Sebenzile Matsebula, Directora de la Oficina sobre el Estatus de las Personas con Discapacidad (OSDP) en los Edificios de la Unión en Pretoria, asiento del gobierno sudafricano.

¿Cuál es el propósito de la OSDP y cómo surgió?

Tanto de parte de la sociedad civil como del gobierno –pero más de la sociedad civil- se reconoció la necesidad de una unidad coherente en la instancia más alta del país, una unidad que desarrollara programas para promover temas de discapacidad y facilitar la llegada de este tema a la vida cotidiana de Sudáfrica. Durante la fase de reconstrucción y desarrollo inmediatamente después de las elecciones democráticas de 1994, varias personas del movimiento de discapacidad fueron seleccionadas para trabajar con el nuevo presidente. Ellos fueron los responsables de montar la unidad.

Yo diría que el objetivo principal era asegurarse que los discapacitados ya no fueran obligados a peregrinar de un lado al otro. Antes, si tenías una necesidad en particular como persona discapacitada o como padre de un niño discapacitado, te decían que fueras al departamento A. Allí te decían que fueras al departamento B y te pasabas el resto de tu vida saltando de departamento a departamento sin llegar a ver alivio o recursos. Así que esta oficina tiene que asegurarse que eso ya no pase, pero también tiene que asegurar que los departamentos que tienen funciones claras entreguen órdenes específicas y lo hagan con efectividad.

¿Podría explicar la estructura de la oficina y hablarnos de la gente que trabaja allí?

La Oficina sobre el Estatus de las Personas con Discapacidad está incluida en la unidad de políticas de la Presidencia. Hay varias estructuras administrativas dentro de la Presidencia y una de ellas es la unidad de políticas. La oficina está estructurada dentro de dicha unidad para abordar el desarrollo, implementación, monitoreo y evaluación de políticas.

A la cabeza del programa estoy yo en el cargo de Directora. Actualmente tenemos dos puestos de director asistente y tienen atribuciones específicas como directores medios. Uno es un puesto de coordinación con los medios de comunicación y el otro es un puesto de administración de cambios que coordina el trabajo provincial y local de nuestro gobierno, pero muchas otras responsabilidades son delegadas por las limitaciones de recurso humano que tenemos. También tenemos cuatro oficiales administrativos en la unidad, de los que dos son financiados por contrato y dos por donaciones. Y hay una secretaria ejecutiva también. Además de esto y dependiendo de los proyectos implementados, puede haber uno o dos administradores por contrato. Un ejemplo fue el administrador que teníamos para empoderamiento económico. Otro ejemplo actual es el administrador de comunicaciones, que es responsable de implementar una nueva campaña de concienciación pública.

¿Cuáles han sido los logros de la OSDP?

Bueno, le podría escribir un libro al respecto pero déjeme señalarle lo más importante. Hay varios aspectos: En el ámbito gubernamental, uno de nuestros éxitos principales ha sido la capacitación en varios departamentos. Cuando nuestra nueva democracia arrancó, se crearon muchos puestos para asegurar el concepto de una corriente principal y se desplegó gente en los departamentos de gobierno para facilitar esta corriente. Estas personas tal vez tenían experiencia en bienestar social como maestros o lo que fuera pero no tenían experiencia en la comprensión de la discapacidad. Entonces capacitamos a esas personas para que al realizar su trabajo, tuvieran una conciencia clara de la discapacidad como concepto, como principio y como forma de vida.

Ese fue un proyecto exitoso porque además de crear conciencia y hacer que la gente haga su trabajo con eficacia, nos ha permitido ganar aliados en el gobierno. Por su fuerte comprensión del tema discapacidad, estas personas hacen su trabajo con pasión y hacen más de lo que sus funciones les exigen con tal de promover el tema de la discapacidad. Así que ahora tenemos lo que llamamos “personas focales”, pero en realidad son aliados que nos sirven de ojos y oídos y nos informan de lo que sucede y de cualquier problema que haya. Si necesitamos acercarnos a un departamento, sabemos que allí hay alguien que trabajará con nosotros con sentido.

¿Y dónde ve su mayor éxito?

Con la mayoría de departamentos y ciertamente con los departamentos clave de salud, desarrollo social, trabajo, educación, comercio e industria y comunicaciones. Todos ellos han sido paralelos y han participado. No hemos tenido tanta suerte con el Departamento de Transporte, principalmente por su eterna reestructura. Cada vez que intentamos capacitarlos se están reestructurando y nadie viene.

Ahora bien, esas capacitaciones también se han realizado con departamentos de gobierno en el ámbito provincial, lo que es aún más significativo porque ahí es donde damos nuestro servicio. Y ahora nos hemos movido al gobierno local, capacitando a miembros de concejos locales, concejales primarios con discapacidad. Nuestro sentimiento es que por más discapacitada que esté una persona, eso no necesariamente significa que serán capaces de articular un tema con la efectividad que quisiéramos. Así que hemos empoderado a los miembros de los concejos municipales para que articulen los temas con efectividad.

¿Ha habido otros logros?

Nuestras campañas de concienciación pública. Hemos tenido varias iniciativas –no a gran escala– cuando podríamos usar eventos particulares, como la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible, en los que organizamos exhibiciones fotográficas y artísticas, que generaron mucho interés entre gente de todas partes del mundo que tuvo la oportunidad de interactuar con los artistas discapacitados y compara sus obras. También hemos usado el Día Internacional de la Persona con Discapacidad para montar una enorme campaña de conciencia pública. Antes del día en sí y el mismo día tenemos campañas de radio y televisión, publicaciones, etc. Antes no era tan grande como ahora porque ahora tenemos a alguien enfocado en ello.

Otros logros se han referido a desarrollos de políticas. La Estrategia Integrada Nacional de Discapacidad salió de esta oficina y ha servido como pilar para promover los derechos de las personas con discapacidad. Otras políticas en varios departamentos, cuyo desarrollo hemos dirigido, han brotado de esa política. Hemos desarrollado grandes políticas a partir de eso, por ejemplo sobre desarrollo inclusivo, lo que fue un gran avance. También nos involucramos en el desarrollo de legislación, como el Acta Contra la Discriminación y el Acta de Igualdad en Empleos y hemos hecho aportes de varias maneras.

Otra iniciativa fue la construcción de capacidad en las formaciones de la sociedad civil. Por nuestros propios antecedentes como personas con discapacidad en este gobierno, viniendo de ese entorno, sabemos que una sociedad civil fuerte y efectiva es una de las razones por las que en Sudáfrica hemos tenido éxito en el tema de la discapacidad. Al principio, identificamos lo que llamamos grupos marginados de discapacitados, que eran grupos que tal vez residen en áreas rurales o grupos de mujeres con discapacidad y les dimos capacidad de acción a través de capacitaciones pero también otorgándoles fondos que les permitieron desarrollar sus propios programas. Eso ha sido realmente muy útil porque esas organizaciones seguramente se hubieran extinguido, pero en vez de eso han sido capaces de sostenerse en cierta medida. Qué tan lejos llegan depende realmente de ellos mismos, de cómo manejan el futuro.

También hemos tenido programas de intercambio con nuestras contrapartes en Suecia, por medio de los cuales, grupos de la sociedad civil de Sudáfrica van allá y viceversa. El objetivo allí no sólo fue compartir nuestras experiencias sino establecer relaciones a largo plazo, lo cual se está dando en algunos sectores, principalmente el de los ciegos y sordos, donde aún necesitamos dar mucho apoyo.

Algunas personas dicen que al movimiento de derechos de discapacidad en Sudáfrica se le está acabando la fuerza. Otros dicen que no, que lo que pasa es que su carácter está cambiando. ¿Usted que dice?

Yo concuerdo con la segunda postura. Creo que está cambiando su carácter y eso se debe a dónde estamos ahora. Ciertamente, no podemos existir como movimiento de la misma forma en que lo hacíamos hace diez o quince años. Ahora que el enfoque está cambiando hacia la implementación, el movimiento debe enfocarse en eso; ya que los cimientos están puestos. Ahora debemos asegurarnos que aquello por lo que las personas con discapacidad pelearon está dando fruto en el sentido de que hacemos que sucedan cosas tangibles. Ya no estamos en lo filosófico o en esa clase de discusión sino en cómo hacer una diferencia tangible y significativa en las vidas de la gente.

¿Cómo empezó a involucrarse con el movimiento?

Empecé cuando aún trabajaba en Swazilandia. Recuerdo haber interactuado mucho con usted, con Friday Mavuso, con María Rantho, toda esa gente que salió de Swazilandia para crear una conciencia sobre este nuevo cambio de pensamiento. Veníamos de una cultura del estado benefactor, donde a los discapacitados se les cuidaba en instituciones de caridad atendidas por buenos samaritanos. Y estaba este movimiento que decía: “No, en realidad eso no es lo correcto...las personas con discapacidad son responsables de realizar cambios en sus propias vidas.” Esa fue mi primera exposición, que debo decir, fue maravillosa. Me involucré con el sector en 1986 como investigadora –porque había recibido educación científica-- pero no fue sino hasta 1988-89 que me involucré con el movimiento de personas con discapacidad como tal. Y desde entonces he participado, con una conciencia y un entendimiento cada vez mayores acerca de qué es lo que tratan los derechos de las personas con discapacidad.

Todos esperamos una convención de discapacidad de la ONU que sea amplia y usted representa a Sudáfrica en ese proceso, ¿Cuáles le parece que son los prospectos?

Debo decir que desde el otro lado de la cerca, del lado del gobierno, es una situación difícil. Lo digo porque como personas con discapacidad tengo aspiraciones. Hay ciertas cosas que quiero ver en esa convención. Pero por otra parte, como representante del gobierno de Sudáfrica, debes reflexionar sobre lo que tratan nuestras leyes y sobre cuales son los planes de gobierno en relación con la discapacidad y a veces los dos –mis aspiraciones como personas con discapacidad y las aspiraciones del gobierno como tal-- no están en sincronía. Ciertamente eso es un dilema.

Sin embargo, debo decir, como dirigente de este proceso, que tengo un equipo estupendo que incluye tanto a personas con discapacidad como sin ella. Tengo a Petronella Linders, la nueva directiva de la Comisión de Jóvenes y ella aporta una perspectiva que considero muy útil. Es ciega y el resto de mi equipo son funcionarios de gobierno sin discapacidad. Ellos muestran lo que podría llamarse una comprensión decente de la discapacidad y en verdad quieren ayudar pero al final de la jornada, no tienen que vivir con una discapacidad. Así que sin importar cuáles puedan ser sus contribuciones, las hacen desde una perspectiva secundaria. Mi desafío es balancear las aspiraciones de la gente con discapacidad con aquello hacia lo que el gobierno quiere avanzar. No es una situación fácil y constantemente los miembros de mi equipo me recuerdan que lo que yo propongo, aunque para mí tenga lógica, desde una perspectiva gubernamental no es realista y por lo tanto como funcionaria de gobierno no siempre se puede proponer ciertas cosas en particular.

Eso suena un poco negativo pero, en lo que respecta a muchos de los artículos que actualmente están en el borrador, Sudáfrica está por delante. Nos reunimos con regularidad como equipo y a veces repasamos los artículos y nos decimos: “Ya hemos estado, ya lo hemos hecho.” Eso es muy gratificante.

Pero debemos recordarnos que esta convención no es sobre Sudáfrica. En realidad es sobre la mayoría de personas discapacitadas que viven en el continente africano y son sus necesidades lo que queremos plasmar en el nuevo tratado. Y se vuelve muy difícil porque la mayoría de países que participan en el proceso están en el norte, mientras los que participan y viven en países en vías de desarrollo son gente sin discapacidad que hablan principalmente como tecnócratas y burócratas. Sus perspectivas son muy distintas de las que sus compatriotas con discapacidad presentarían si tuvieran la oportunidad.

¿Tiene la OSPD y usted misma un papel que jugar en la Década Africana de Personas con Discapacidad?

Nuestro papel como oficina fue facilitar el establecimiento del Secretariado para la Década. Hace unos cuatro años se nos acercó la comunidad de personas con discapacidad del continente para que dirigiéramos el desarrollo de la Década Africana; de allí nació nuestro papel de convocar en el 2003 una conferencia que acercara a los representantes del gobierno y la sociedad civil de todo el continente para deliberar sobre la Década Africana. Una ramificación de esa reunión fue la solicitud de establecer un Secretariado, reconociendo la disponibilidad de buena infraestructura y recursos de este país. El gobierno sudafricano, a través del Presidente, estuvo de acuerdo con esa solicitud y le dio a la OSPD la responsabilidad y así ocurrió.

Me complace decir que Shuaib Chalklen está ahora oficialmente empleado como Director, secundado por el gobierno sudafricano, lo que significa una inmensa contribución de recursos por parte del gobierno en concepto de la remuneración y el apoyo de Shuaib. El resto del financiamiento actual es proporcionado por SIDA pero Shuaib está en proceso de movilizar más fondos. Ahora que ya tenemos un Secretariado y su sede está en Ciudad del Cabo y se negocia una oficina satélite en Midrand, toda la responsabilidad recae en Shuaib y nuestro papel será simplemente servir en la directiva de gobiernos y en el comité que supervisa al Secretariado.

¿Nos puede contar un poco de usted y de sus otros intereses?

Creo que mi mayor pasatiempo es criar a dos muchachos. Soy madre de dos chicos de dieciocho y quince años. Sólo esa responsabilidad de saber que uno tiene que cuidar y nutrir esas vidas preciosas y asegurarse que crezcan para convertirse en hombres buenos, es un desafío maravilloso. Para mí es mi único pasatiempo; fuera de eso no tengo vida propia. Aún me estoy buscando una....

Nací en Barberton, en lo que entonces era el Transvaal del Este, hace muchos años. A los diez meses contraje poliomielitis. Era 1957 y había una terrible epidemia en esa época. Mi madre no sabía que era poli, pero terminé en un hospital con una altísima fiebre y mis dos piernas quedaron paralizadas.

Está usted muy cerca de la sede del poder aquí en la presidencia. ¿Cuál es el compromiso político por aquí?

Desde su fundación en 1.996, esta oficina se ha sostenido a base de voluntad y compromiso y apoyo políticos. Antes de 1.999, estábamos en una oficina auxiliar de la presidencia pero ahora fuimos trasladados a la recién establecida presidencia, lo que significa que quedamos directamente bajo el jefe de estado del gobierno de Sudáfrica. El presidente Mbeki ha apoyado y propuesto con fuerza en el tema de los derechos de las personas con discapacidad. Es el patrocinador del movimiento de discapacidad de Sudáfrica, la única formación de la sociedad civil que ha acordado patrocinar. Ha rehusado cualquier otro patronato y no se puede pedir mayor compromiso que ese. Se hace a un nivel muy personal.

Lo mismo puede decirse del presidente auxiliar Jacob Zuma y el Ministro de la Presidencia, el Dr. Essop Pahad. Los principales dirigentes de la presidencia apoyan y proponen con fuerza en el caso de los derechos de las personas con discapacidad. Se toman tiempo adicional a sus funciones para movilizar recursos y hablan de temas de discapacidad donde y cuando tienen ocasión de ello. El Ministro Pahad incluso ha puesto en vergüenza a algunos miembros del gabinete al preguntarles directamente cuántas personas con discapacidad están empleadas en sus ministerios. Cuando encuentro un obstáculo, sé que si me acerco a uno de los dirigentes principales ese obstáculo será eliminado. Todo esto ha sido un gran factor para el éxito del movimiento de los derechos de las personas con discapacidad en Sudáfrica.

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