Querella sobre lepra asombra a Japón
por Kay Schriner (kays@uark.edu)
La sociedad japonesa se ha visto conmovida por las quejas de pacientes que sufrieron de lepra que fueran ingresados en instituciones y esclavizados mucho después que la medicina encontró tratamientos que les pudiesen haber permitido vivir en la comunidad.
Cientos de personas con lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, han entablado querellas contra el gobierno japonés declarando que su aislamiento violaba sus derechos humanos. La ley de Prevención contra la lepra, de 1953, exigía que a las personas con la enfermedad de Hansen se les aislara para hacerles tratamiento y a muchas se les esterilizó u obligó a abortar. En esos centros se les obligó a trabajar y el trabajo exacerbó sus condiciones. Aún quedan más de 4500 personas viviendo en 15 centros especiales en Japón.
Aunque la ley de 1953 quedó eliminada en 1996, muchos de los pacientes se vieron en dificultades para reestablecerse en la sociedad tras tantos años de aislamiento ya que a muchos ya no les quedaban lazos familiares o sociales dada la vergüenza que sufrieron sus familias. Después de la abolición de 1996, cientos presentaron querellas contra el gobierno
En una decisión hito, el tribunal del distrito Kumamoto decidió en mayo que el gobierno debería pagar 1.82 mil millones de yenes a 127 querellantes.
La orden del tribunal, precipitó una serie de acontecimientos que por algún tiempo amenazaron el balance de poder en el gobierno nacional de Japón. El caso ha capturado amplia atención de los medios de comunicación y la opinión pública se inclinaba por la compensación de los pacientes por su sufrimiento. Al gobierno se le retrató como insensible dadas sus políticas aislacionistas, que persistieron por mucho después que la ciencia descubrió las formas de controlar la enfermedad de Hansen en la década de 1940.
Al principio pareció que el gobierno iba a pedir que el tribunal repeliera su decisión a pesar de la opinión pública; pero luego, en una acción sorpresiva, el primer Ministro Junichiro Koizumi anunció que no lo haría.
Algunos observadores creen que la decisión de Koizumi es resultado de la amenaza de presentar la renuncia por el Ministro de Salud Chikara Sakaguchi si el gobierno apela. Sakaguichies miembro del partido Nuevo Komeito, que el Primer Ministro necesita para mantener su coalición de mayoría en el parlamento.
Dos días después del anuncio del ministro, presentó una disculpa formal a los que fueran pacientes, un acto que se cree contribuye a su popularidad. Su coalición mayoritaria ha escrito un proyecto de ley que daría compensación. El plan del gobierno es de obtener la aprobación del proyecto de ley y que se promulgue inmediatamente antes del 11 de junio.
Pero su gobierno también ha expresado preocupación sobre el precedente de pagar por daños ocasionados hace más de 20 años atrás, el límite establecido por el código civil japonés.
Si desea más información sobre esta noticia, vea:
|