Educación inclusiva en Vietnam: Un breve informe
Katherine D. Seelman, Ph.D. (Kds31@pitt.edu)
Decana Adjunta para Relaciones Gubernamentales e Internacionales
Profesora de Ciencias de la Rehabilitación y Tecnología
Escuela de Ciencias de la Salud y la Rehabilitación (School of Health and Rehabilitation Science),
University of Pittsburgh
Introducción
El Banco Mundial está apoyando al Ministerio de Educación y Capacitación de Vietnam para que lleve a la práctica su recién aprobada política de educación inclusiva. Esta es una breve revisión acerca de los progresos de la educación inclusiva en Vietnam.
Basada en una visita al país asiático donde tuvimos varias reuniones, consultamos diversos informes, documentación del sector público y diversas publicaciones.
El concepto de educación inclusiva se refiere a la colocación y la educación de estudiantes con discapacidad en las aulas de la educación regular, junto con estudiantes sin discapacidad y de la misma edad.
Vietnam ha realizado un progreso excelente al desarrollar su sistema educativo con una matrícula de edad primaria de cerca del 94%. No obstante, quizá un 7% de la población en edad de asistir a la educación primaria, nunca ha asistido y un porcentaje mucho más elevado abandona la escuela primaria. La calidad de la educación y el número de niñas y niños que abandonan la escuela, son problemas constantes.
Las niñas y los niños que nunca llegan a la escuela o que están en riesgo de abandonar las aulas, han sido incluidos en el concepto de "niñas y niños en desventaja educativa". Las y los niños con discapacidad están dentro de tales grupos.
Marco de referencia
Para corregir los errores de la historia de las inversiones educativas para las y los niños con discapacidad, que antes se dirigían a la creación de escuelas separadas dentro del sistema regular y de aulas separadas dentro de la escuela regular, el Ministerio de Educación y Capacitación de Vietnam, ha asumido el compromiso de desarrollar una política de educación inclusiva en todo el país.
Según un estudio sobre la discapacidad infantil en Vietnam, realizado en 1998 con el apoya de la UNESCO, se informa de la existencia de casi un millón de niñas y niños con discapacidad (entre 0 a 15 años de edad) en ese país del sudeste asiático. De estas niñas y niños con discapacidad, que viven en sus hogares:
- Nunca ha ido a la escuela: el 36,6%
- Ha ido a la escuela: el 47,6%
- Ha abandonado la escuela: el 15,8%
El nivel educativo de este millón de niñas y niños con discapacidad, es generalmente bajo, pues casi la mitad de las niñas y niños en edad escolar (de 6 a 17 años), son analfabetas. Las niñas y los niños que viven en las instituciones, tienen niveles de analfabetismo más elevados, aunque generalmente cuentan con mayor acceso a la rehabilitación:
Un número de organizaciones, incluyendo el Centro para la Educación Especial del Ministerio de Educación y Capacitación de Vietnam, la Universidad Pedagógica de Hanoi y varias organizaciones no gubernamentales, trabajan en el desarrollo de educación especial y programas de educación inclusiva para niñas y niños con discapacidad. Todavía los programas de educación inclusiva no están generalizados dentro de las instituciones del gobierno del país. Aparentemente, estos programas están financiados con fondos privados. Es muy bajo el número de niñas y niños que participan en estos programas, al compararse con la totalidad de la población infantil que necesita educación.
Observaciones durante tres semanas
En 1998, Vietnam aprobó sus Ordenanzas para las Personas con Discapacidad, es una legislación que protege y apoya los derechos y las oportunidades para las personas con discapacidad. Más recientemente, el gobierno comenzó a actuar en la adopción de medidas de accesibilidad en el ambiente construido. La Ley de Educación de Vietnam (1998) está dentro de la tendencia de la Educación para Todas y Todos, lo que apoya la educación de las niñas y niños con discapacidad.
Sin embargo, Vietnam no tiene una ley que específicamente considere la necesidad de mejorar estructuras e introducir modificaciones para la educación de las niños y niños con discapacidad. Aunque hay varios ministerios relacionados con la discapacidad, no hay un organismo estatal de coordinación que sea capaz de canalizar las acciones nacionales educativas, salud, rehabilitación, construcción accesible y otros aportes para lograr la educación inclusiva.
De la misma manera, la capacitación profesional en la educación especial y los servicios relacionados, es muy limitada y se concentra todavía en las escuelas especiales. Aunque hay muchas escuelas de capacitación pedagógica general y un número de escuelas de medicina, en la educación superior el reto es desarrollar una capacidad para educar a gente que pueda llevar la educación especial y sus destrezas de diagnóstico, terapias, servicios de lenguaje y audiología y de tecnología de asistencia personal, a los sitios donde la educación inclusiva necesita más apoyo. También se necesitan arquitectos y expertos en programas de computación para mejorar las áreas de accesibilidad y derechos a la información.
El Ministerio de Educación y Capacitación de Vietnam, tiene una sección independiente para la investigación: Instituto Nacional para Servicios Educativos. Esta sección se dedica a desarrollar, probar y usar materiales y personal educativo para maestros y para niñas y niños con discapacidad, dentro del concepto de educación inclusiva, y empleando una metodología basada en la comunidad. El gobierno está usando los aportes de este instituto para desarrollar los materiales necesarios de capacitación y preparación de cursos que permitan difundir y llevar a la práctica la educación inclusiva.
En la misma línea, hay muchas organizaciones no gubernamentales que están muy activas en este país. Hay una comunidad de personas con discapacidad y existe el Foro de Personas con Discapacidad que se reúne en Hanoi. Ente estas agencias, está Radda Barnen (Save the Children) que forma parte del Foro. Hay organizaciones que han estado trabajando, desde hace una década o más, en el desarrollo de modelos educativos comunitarios para niñas y niños con discapacidad. Estas organizaciones tienen programas piloto, ofrecen asistencia técnica, prueban planes de estudio y capacitan educadores, así como madres y padres de familia y dirigentes de la comunidad.
Como muchos sistemas escolares, las escuelas de Vietnam hacen grandes esfuerzos con sus aglomeradas clases y pequeños presupuestos. Por lo tanto, la educación inclusiva es considerada por muchos como si fuera una carga adicional. Como recuerdo de las respuestas del personal escolar de otros países, algunas directoras y directores, se aferran a la idea de que no pueden hacer más, a menos que se aumenten los recursos existentes. Pero también hay muchos que tratan de introducir todos los componentes de inclusión que pueden. De las nueve escuelas que visitamos alrededor de Hanoi, Hue y Ho Chi Minh (antes Saigón), dos eran escuelas especiales y siete eran escuelas inclusivas.
Parece que en Vietnam la inclusión a la escuela sólo beneficia ciertos grupos de personas con discapacidad. Estos grupos son las personas ciegas y con visión defectuosa y las personas sordas o con deficiencias auditivas y con retardo mental. Aunque las personas con discapacidad vinculada a la movilidad, representan el número más numeroso en Vietnam, no vimos niñas o niños usuarios de silla de ruedas en estas escuelas. Las barreras pueden ser la falta de apoyos educativos, tecnología de asistencia personal y falta de modificaciones en los ambientes construidos y las actitudes incorrectas hacia la discapacidad.
Las escuelas especiales que visitamos tenían materiales y equipo, asimismo ninguna de las escuelas para los sordos y con deficiencias auditivas, carecían de equipo para medir la capacidad auditiva. En una escuela especial, encontramos a grupos de madres y padres y niños reunidos para aprender acerca de la prevención temprana. Quizá hay dos audiólogos en Vietnam y quizá un número igual de intérpretes de lenguaje de señas y creemos que el primer libro de Lenguaje de Señas Vietnamita, se está preparando este año.
Como en la mayoría de los países, en Vietnam las actitudes hacia la discapacidad van desde lo maravilloso al nivel más bajo de la escala social. Aunque Vietnam tiene un profundo compromiso con la educación, todavía hay personas con cierta predisposición a explicar la presencia de discapacidad como resultado de un acto malo de algún ancestro. Por lo tanto, algunas niñas y niños son mantenidos alejados de la escuela debido a sentimientos negativos entre los miembros de la familia.
Recomendaciones
Aunque se reconoce la importancia de una actitud, como la de Estados Unidos, de aprobar leyes para corregir las condiciones incorrectas, Vietnam necesita un marco de referencia político para lograr la educación inclusiva. Los esfuerzos para lograr el consenso para apoyar ese marco de referencia, pueden venir de un Grupo Nacional de Acción, con representación de las personas con discapacidad y las madres y padres de niños con discapacidad, así como la participación de los ministerios, la comunidad, las organizaciones de personas con discapacidad y las agencias de investigación, de los profesionales y suplidores de servicios. El Grupo de Acción se puede convertir en una estructura de coordinación permanente, además deberá buscar una condición legal que le permita lograr la inclusión educativa y así afianzar el compromiso de Vietnam con una sociedad para todas y todos.
Seguidamente, el Grupo de Acción debe guiar la transición de algunas escuelas de educación especial tradicionales para que se puedan convertir en Centros de Recursos, además deberá establecer inventarios sobre las capacidades del personal dentro de las escuelas de educación especial. Todo esto requerirá mucho trabajo dentro de cada distrito escolar. Se deben realizar todos los esfuerzos para localizar a las y los niños con discapacidad para que reciban la atención necesaria y todos los servicios que culminen en su llegada al sistema educativo inclusivo y que puedan progresar en él.
Algunas organizaciones no gubernamentales están desarrollando programas demostrativos de educación inclusiva basada en la comunidad, para educación a madres y padres, educación a la comunidad y fortalecimiento de dirigentes comunales. Algunos de estos proyectos tienen equipos para labores de desarrollo comunal, educación, salud y apoyo personal.
Una manera de aprovechar la contribución valiosa de la comunidad, es contratando a algunos vecinos y capacitarlos para llevar y traer niñas y niños con discapacidad, colaborar con las maestras en el aula y otras actividades que son vitales en una educación inclusiva.
Se puede aprobar la eficacia y la efectividad de los cursos de capacitación y, como norma general, las escuelas pedagógicas deben participar en este proceso, tanto en lo que respecta a los estudiantes de educación general como los que estudian educación especial.
El Grupo de Acción realizará evaluaciones del trabajo y los resultados de estos proyectos, operados por las organizaciones no gubernamentales. Esta información tiene mucho valor para mejorar todo el proceso. Además, se deben realizar esfuerzos de contratar a personas con discapacidad, dentro de este proceso para lograr una educación inclusiva. Las investigaciones demuestran que cuando se tienen a personas con discapacidad trabajando en los proyectos, ellas pueden ser modelos de identificación positivos para las niñas y niños, algo muy importante para su desarrollo.
La práctica de la educación inclusiva es una de las mejores maneras de eliminar la interminable segregación social y educativa con las personas con discapacidad. El concepto de educación inclusiva nació en países ricos en recursos, donde hay más facilidades para complementar la acción educativa en las aulas de las escuelas regulares y donde también se puede agregar apoyos específicos.
Sin embargo, en los países en vías de desarrollo, se están empleando las estrategias basadas en la comunidad para subsanar las muchas necesidades de falta de recursos, incluso financieros. El trabajo basado en la comunidad puede contribuir mucho al fortalecimiento de ella, tanto en el ámbito de escuelas locales como de educación superior. También busca que las personas se comprometan a producir el cambio y que trabajen unidas para lograr los recursos necesarios para generar esa transformación, incluyendo dinero.
La educación superior de Vietnam debe definir la medida en que puede apoyar con recursos propios y apoyar con desarrollo profesional importado su proceso de educación inclusiva, en sus diversos componentes de: servicios de diagnóstico, destrezas de lenguaje, servicios y equipo de audiología, tecnología de asistencia personal y las diversas terapias. Se puede fortalecer la capacitación de técnicos y profesionales independientes y, simultáneamente, mejorar la capacitación del personal profesional interino o contratado. También se puede capacitar al personal para que elabore sus propios materiales educativos, desarrolle adaptaciones de accesibilidad, diseño y uso de ayudas técnicas y servicios de apoyo, así como elaborar planes generales de educación inclusiva y modelos para edificar una sociedad para todas y todos.
Vietnam tiene una trayectoria impresionante en materia educativa. El país merece un apoyo continuo conforme se enfrenta al reto de desarrollar una transición estructural, la capacitación de sus educadores y lograr las oportunidades educativas para niñas y niños en desventaja educativa.
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