Disability World
Una revista electrónica, bi-mensual, sobre noticias y opiniones internacionales relacionadas al tema de la discapacidad Volumen No. 19 Junio-Agosto 2003


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Investigador usa sus conocimientos para luchar contra el odio: Una entrevista con Mark Sherry

Por Laura Hershey (LauraHershey@cripcommentary.com)

Mark Sherry recientemente terminó sus estudios con la beca Post Doctoral Ed Roberts en la Universidad de California de Berkely, Programa de Estudios en Discapacidad.

Sherry continuó sus investigaciones en un tema difícil pero importante, la violencia contra las personas con discapacidad, que había comenzado en la Universidad de Queensland en Australia.

LH: ¿Me puede decir un poco cómo abordó usted el tema de los crímenes de odio?

MS: Muy bien. Los crímenes de odio tienen dos aspectos. Primero como un acto criminal como robo, vandalismo, asalto o asesinato y, segundo, una idea desviada, un prejuicio, un elemento sesgado, un odio, un estado de ánimo adverso hacia un grupo de personas, como puede ser contra las personas con discapacidad. Me disgustó mucho la manera en que se sigue excluyendo a las personas con discapacidad de la legislación relacionada con los crímenes de odio, que nuestra experiencia como víctimas no ha sido reconocida y, así, no se nos hace justicia.

Yo comencé mi trabajo en el área de las lesiones cerebrales. Muchas lesiones cerebrales son producidas de manera traumática y violenta. Durante esa etapa escuché historias que, esencialmente son crímenes de odio, pero nadie, excepto yo, me refería a ellas como un tipo de acto criminal.

Las víctimas de esos crímenes nunca reciben una respuesta adecuada en relación con la gravedad del hecho criminal. También me percaté que en las reuniones acerca de crímenes de odio, las personas con discapacidad quedaban por fuera. Entonces comencé a investigar acerca de qué es un crimen de odio y cuál ha sido la experiencia de las personas con discapacidad en este campo. Descubrí que en Estados Unidos, sólo un caso de crimen de odio contra una persona con discapacidad, ha sido procesado adecuadamente en Estados Unidos.

LH: ¿Dónde ocurrió ese caso?

MS: Eso fue en 1999, con Eric Crook Mallock, un hombre con discapacidad cognoscitiva, de Milltown, New Jersey. Él   fue secuestrado, la rasuraron las cejas, lo golpearon, lo quemaron con colillas de cigarrillos, lo estrangularon y luego lo abandonaron en un bosque, por un grupo que le había dicho "Ven a una fiesta con nosotros y te presentaremos a una joven." Ellos le habían hecho creer que eran sus amigos, aunque lo habían torturado en dos ocasiones. Sólo en la tercera ocasión, los procesaron por cometer un crimen de odio.

LH: ¿Por qué se pudo procesar exitosamente en ese caso y no se ha podido en otros lugares?

MS: Primero, se pudo demostrar una motivación de prejuicio debido a la naturaleza repetitiva de los ataques. No era la primera vez que ese grupo había actuado así. La mayoría de las veces, los crímenes de odio son cometidos por extraños, entonces las autoridades concluyen erróneamente que no hay malicia, entonces las investigaciones no cubren el prejuicio como la motivación para el crimen.

Es muy difícil cuando la gente informa de evidencia de prejuicios ante los agentes de la ley. Muchas veces, el primer oficial que investiga el crimen, no registra tales denuncias dentro de la historia del crimen. Creo que se pudo procesar exitosamente a este grupo debido a que se pudo probar que la tortura se había producido tres veces y que el acoso contra la víctima, había sido continuo y severo. El grupo nunca ocultó su prejuicio por motivos de discapacidad.

LH: ¿Cómo puede ayudar la investigación?  

MS: Deseo que la gente reconozca que existe el odio contra la gente con discapacidad. Mucha gente cree que para las personas con discapacidad hay condescendencia y lástima. Pero la gente sin discapacidad no desea reconocer que existe odio contra las personas con discapacidad, que hay odio por nuestra diferencia. Yo he investigado la Internet buscando sitios de odio contra las personas con discapacidad.

Aquí está lo que dice uno de esos Sitios en la Red: "Hay que odiar a los retardados. No me interesa lo políticamente incorrecto que sea; hay que odiarlos... (palabras obscenas)."

LH: ¿Dijo usted que hay Sitios en la Red dedicados al odio? ¿Todo un sitio dedicado a eso o cosas sueltas que van poniendo?

MS: Algunos de estos sitios son sitios específicamente de odio. Otras aparecen en listas de discusión general. Es sólo lenguaje de odio. Pero eso no es necesariamente un crimen de odio. Pero sí ocurrió un crimen de odio en Oklahoma, cuando a un hombre con parálisis cerebral le dijeron. "Usted pertenece a la basura..." luego lo lanzaron dentro de un basurero, desde donde no podía pedir ayuda debido a sus limitaciones en el habla.

LH: ¿Investigó usted los crímenes de odio en otros países? ¿Pudo hacer comparaciones entre varios países?

MS: Yo comencé mi trabajo sobre crímenes de odio en Australia. Encontré que las identidades se traslapan. Así que encontré mucha gente rara con discapacidad, víctimas de crímenes de odio. Había gente que los molestaban por ser homosexuales y personas con discapacidad. Llegué a Berkeley el año pasado e investigué los crímenes de odio en Estados Unidos y también he tenido comunicación con algunos grupos canadienses relacionados con crímenes de odio.

LH: ¿Tiene el gobierno australiano u otros gobiernos legislación contra crímenes de odio?

MS: Tienen legislación para crímenes de odio, pero no incluye a personas con discapacidad.

LH: Usted mencionó que en Australia usted encontró muchos crímenes de odio, contra gente por tener discapacidad y por ser homosexual. ¿Está la gente homosexual protegida contra crímenes de odio en la legislación australiana?

MS: En algunos estados sí.

LH: ¿Han tenido éxito las personas homosexuales con discapacidad con esas leyes?

MS: Sí, pero hubo que ignorar toda la dinámica de la discapacidad. Es sólo un panorama parcial de lo que está sucediendo, con lo cual también se comete una injusticia contra las personas que experimentan la discapacidad.

En Estados Unidos, 23 estados han incluido a la discapacidad como una categoría protegida, lo que significa que más de la mitad no lo ha hecho. Así, usted puede cometer crímenes de odio contra las personas con discapacidad en más de la mitad de los estados de Estados Unidos y salir libre, sin ser castigado por cometer esos crímenes de odio. Con frecuencia la gente no recibe justicia.

Una de las cosas que he descubierto en mi investigación es que hay un número pequeño de criminales, que toman trabajo de asistentes personales para cometer crímenes contra personas con discapacidad. Quizá se trate de sólo un 10% del total de la fuerza laboral de personas que trabajan como asistentes personales. Y aún así, esas personas con frecuencia participan en crímenes como robo y asesinato. ¿Por qué digo que es un crimen de odio? Es porque están seleccionando a sus víctimas de manera intencional. Están buscando víctimas con discapacidad. Están realizando un esfuerzo para comunicarse con el grupo de personas que desean abusar y contra las cuales cometer crímenes.

LH: ¿Y usted cree que hacen eso porque tienen animosidad contra la gente con discapacidad o porque consideran que les es más fácil salirse con la suya, porque las ven más vulnerables?

MS: Todas esas razones. Hay toda una variedad de razones por las que la gente la emprende contra cierto individuo, incluso creer que la policía no le va a creer a la persona con discapacidad cuando pone la denuncia y que, aún cuando se fuera a un juicio, tienen muy pocas probabilidades de ser procesados e ir a la cárcel. Así, todo el proceso decepciona a la gente con discapacidad, en cada etapa del estos procesos.

LH: Algunas personas sostienen que, al considerar penas adicionales en un acto de violencia, es influir en el pensamiento y en las creencias, constituyéndose en una violación a la libertad de expresión. Estas personas argumentan que asalto es asalto y que, la gente puede ser acusada e ir a la cárcel por cometer ese asalto, independientemente de la motivación. ¿Dentro del contexto de los crímenes de odio contra las personas con discapacidad, cuál es su opinión?

MS: La legislación sobre crímenes de odio castiga una conducta, no la expresión u opinión. Esos Sitios en la Red que le cité anteriormente son todos perfectamente legales. Pueden ser manifestaciones de odio, pero son perfectamente legales. La legislación sobre crímenes de odio hace que los actos que ya son ilegales, reciban penas adicionales, cuando esos actos ilegales sean motivados por el prejuicio. Por ejemplo, el incendio criminal es un acto que ya es ilegal. Lo que sucede es que en un crimen de odio, hay dos crímenes en un acto. Incluye el primer crimen, por ejemplo el incendio provocado, o el escribir cosas en las paredes públicas (graffiti) o la destrucción de la propiedad. Pero hay un crimen de prejuicio paralelo, que ataca a ambos, al individuo y a la comunidad a la que pertenece ese individuo. Ese crimen paralelo le dice a la gente, por ejemplo, a la gente con discapacidad: "Este no es un lugar seguro para que usted venga, usted no es bienvenido aquí." Y ese mensaje de odio separado es castigado también, y así debería ser.

LH: ¿Ha realizado usted investigaciones sobre el impacto de los crímenes de odio en la gente que no es victimizada directamente? Por ejemplo, ¿Cuándo se comente un crimen de odio contra una persona con discapacidad, cómo afecta a otras personas con discapacidad en la misma área?

MS: La gente evitan pasar por esa área. La gente cambia su rutina. La gente se siente insegura. Afecta a toda la comunidad. La gente se entera y siente miedo. Los crímenes de odio causan una gran cantidad de tensión post trauma, no sólo en la víctima inmediata, sino en la comunidad involucrada.

LH: ¿Nos puede decir usted cuán prevaleciente es el problema de la violencia causada por el odio contra las personas con discapacidad, tanto en Australia como en Estados Unidos?

MS: Esta es realmente una buena pregunta. Las estadísticas oficiales sobre crímenes de odio, publicados por el FBI son totalmente inconsistentes e incompletas. Si usted cree en ellas, las personas con discapacidad tienen menos de una probabilidad en un millón de experimentar un crimen de odio. Yo creo que eso es pura fantasía. El FBI reconoce unos 45.000 crímenes de odio al año. Sería justo asumir que, si están reconociendo tantos crímenes de odio, una quinta parte de esos casos sería contra personas con discapacidad, unas 9.000, que deberían ser registrados por el FBI. De hecho, el número más elevado que jamás han representado, de casos de crímenes de odio contra personas con discapacidad en cualquier año ha sido 37, de 53 millones de estadounidenses con discapacidad. ¡Ridículo! Las cifras de 9.000 a 10.000 casos de crímenes de odio contra gente con discapacidad, serían más exactas.

LH: Debido a que las estadísticas oficiales ocultan drásticamente la magnitud del problema, ¿Qué otras fuentes usó usted para estimar la frecuencia de los crímenes de odio contra personas con discapacidad?

MS: Se han efectuado muchos, muchos estudios sobre la victimización de las personas con discapacidad. Casi cada uno de estos estudios indica que una persona con discapacidad, tiene de cinco a diez veces más probabilidades de ser víctima de un crimen de odio que una persona sin discapacidad. Estos son estudios consistentes. También sabemos, por conversaciones con personas con discapacidad, que la gente experimenta prejuicios anti discapacidad. He visto toda la literatura acerca de la discriminación general contra la discapacidad y he visto la literatura acerca de las víctimas de crímenes. También tomé relatos personales de personas que habían sido víctimas de crímenes de odio. También entrevisté agentes de la policía y de agencias para el cumplimiento de la ley y les pregunté ¿Qué piensan? ¿Cuál es la incidencia de la victimización criminal contra las personas con discapacidad y cómo la están documentando? ¿Cuáles son los problemas que tienen ustedes para documentar estos casos?

LH: ¿Cómo comenzó usted a explorar esta área, este tópico? Usted mencionó que estaba estudiando las lesiones cerebrales traumáticas.

MS: Una de las personas en mi estudio de doctorado fue deliberadamente afectada por un crimen de odio contra una persona con discapacidad. Alrededor de ese mismo tiempo, se celebraron conferencias acerca de crímenes de odio en Australia y no incluyeron a personas con discapacidad. Yo me enojé mucho por eso, porque había escuchado tantas historias de abuso contra la gente con discapacidad y sé que abunda la literatura sobre abuso y discapacidad. Sabemos que las personas con discapacidad tienen más probabilidad de ser abusadas severa y continuamente. Yo deseaban establecer conexiones entre el reconocimiento del abuso y las narraciones personales de los crímenes de odio que estaba escuchando.

LH: ¿Cuál es la relación entre crímenes de odio contra personas con discapacidad y la política pública en materia de discapacidad? ¿Aumentan estos crímenes con las políticas más progresistas en derechos humanos de las personas con discapacidad? ¿O más bien se reducen con políticas menos abiertas a la causa de las personas con discapacidad en área como la discriminación, la atención médica y similares?

MS: Yo digo que, entre más hostil sea el clima político hacia las personas con discapacidad, hay una mayor probabilidad de que se comentan estos crímenes. Piense en la masa más grande de crímenes de odio contra personas con discapacidad, el programa de eugenesia de los nazis. Fue un programa de asesinato sistemático de hasta 250.000 personas. Los crímenes de odio se propagan en un ambiente donde la intolerancia y la desigualdad y la discriminación prevalecen.

Hace poco, mientras estaba en Estados Unidos, escuchamos como hubo una decisión judicial que significa un retroceso para la Ley de Estadounidenses con Discapacidad. También que habían muchas quejas afirmando que las personas con discapacidad estaban recibiendo privilegios especiales. Ese discurso aparece también en los Sitios en la Red, donde hay muchas opiniones contra la gente con discapacidad.

Otra cosa de la que no hemos hablado y que es importante, es la conexión entre las formas de opresión múltiple y la discapacidad. Usualmente, cuando la víctima de un crimen de odio es una persona con discapacidad, se hace énfasis en las otras condiciones, pero no la discapacidad. Uno de los crímenes de odio más famosos en Estados Unidos fue el caso de James Byrd, a quien le cortaron la cabeza. El presentaba una discapacidad, pero muy pocos de los informes acerca de su muerte reconocieron que ese crimen de odio se podía clasificar como un crimen de odio por motivo de discapacidad, como también ya existían los crímenes de odio motivados por la raza.

LH: ¿Cuál era la discapacidad de ese hombre?

MS: Él tenía artritis severa. Así, cuando una persona sin discapacidad asume que tu discapacidad es tu título principal, sin embargo, cuando usted es víctima de un crimen de odio, la discapacidad se convierte en el menor de tus títulos. Cualquier otra condición, su identidad racial, su identidad sexual, su orientación, su género, parece ser una explicación más razonable para explicar por qué usted fue victimado.

LH: ¿Por que la gente rechaza con tanta fuerza que existe este tipo de prejuicio contra la gente con discapacidad?

MS: Creo que hay muchos casos de opresión por motivos de la discapacidad que muestran qué tan mala y cruel puede ser la gente sin discapacidad. Los programas de seres raros y deformes se me vienen a la mente. Los crímenes de odio no nos dicen mucho acerca del individuo con discapacidad. Pero si nos dice mucha acerca de la naturaleza opresiva de la sociedad de las personas sin discapacidad   y muy pocas personas sin discapacidad desean reconocer eso.

LH: En sus investigaciones, ha encontrado usted modelos buenos de comunidades que responden adecuadamente hacia las personas con discapacidad? ¡Hay maneras de defendernos!

MS: Una de las cosas que hicieron los homosexuales, incluyendo los homosexuales con discapacidad, cuando experimentaban muchos crímenes de odio en San Francisco, fue que desarrollaron un "sistema de silbatos". Si usted escuchaba un silbato incesante, es que alguien estaba siendo víctima de un crimen de odio y era la señal para que los aliados vinieran a ayudar. ¿Se imagina usted el impacto revolucionario de un sistema de silbato en nuestros hogares de ancianos o de personas con discapacidad?

Creo que ese es el reto para el movimiento social de las personas con discapacidad. A menudo, desafortunadamente, muchas organizaciones relacionadas con la discapacidad aceptan, sin mayor objeción, la división entre lo público y privado. La victimización criminal frecuentemente se considera un asunto privado, algo entre ciertos individuos. Así, esas organizaciones no están reconociendo la dinámica estructural, la conexión entre la opresión de la gente con discapacidad y los crímenes de odio contra las personas con discapacidad. Esto no es un asunto personal, es un tema público de opresión. La violencia física que ocurre es, realmente, el elemento clave de todas las formas de opresión, incluyendo la opresión por motivos de discapacidad. Entonces, el asunto es público y es un tema político.

LH: ¿Cree usted que lo más perturbador sea que con frecuencia, estos crímenes los comenten personas responsables de cuidar a la víctima o personas cercanas?

MS: Absolutamente. Debemos dejar a un lado los sentimientos de vergüenza, porque por eso es que no informamos de estos crímenes. Tenemos que llamar al odio por su nombre. Necesitamos eliminar mucho de esa opresión guardada, que nos culpa por la opresión que experimentamos. Tenemos que decir: Esta violencia es creada y reproducida por la sociedad de las personas sin discapacidad y la sociedad de las personas sin discapacidad tienen la responsabilidad de atender esta responsabilidad.

LH: ¿Cuáles son sus recomendaciones para la comunidad de   personas sin discapacidad? ¿Cuáles políticas específicas defendería usted?

MS: Sí. Primero, deseo que la gente reconozca que el odio a la gente con discapacidad es una forma de crimen de odio. Los programas públicos tienen la responsabilidad de incluir la discapacidad dentro de sus programas de prevención de crímenes de odio, en sus programas de educación comunitaria. Desafortunadamente, demasiadas personas están ignorando todo esto. También creo que las autoridades policiales deben incluir la concienciación en discapacidad en sus programas de capacitación.

Por ejemplo, hay un caso famoso de crimen de odio cometido contra un hombre con SIDA en Nueva York. El SIDA es una discapacidad según la definición de la Ley de Estadounidenses con Discapacidad. Y hubo evidencia contundente que demostraba cómo ese hombre había sido atacado debido a su condición de persona con SIDA. Y el oficial de la policía dijo: "Podría ser un crimen de odio debido a la orientación sexual de la víctima." Esa afirmación dice mucho acerca de lo que se piensa acerca del SIDA y la orientación sexual. Pero la policía no reconoció que se trataba de un crimen de odio   motivado por la discapacidad. Por eso, hay mucho que mejorar en la policía.

Las mismas personas con discapacidad deben ser también más directas, nombrando los crímenes de odio por su nombre y denunciándolos de esa manera. Sé que la gente realmente está asustada, que es vulnerable y se que muchas veces deben pedirle ayuda a los mismos agresores... y por otro lado, debemos romper el ciclo del abuso, la violencia y los crímenes de odio. Y, como siempre sucede, las cosas tienen que comenzar a cambiar desde uno mismo y entonces, somos las personas con discapacidad las que debemos impulsar este proceso de cambio.

LH: En sus investigaciones, estudió usted la violencia doméstica contra las mujeres con discapacidad? ¿Son uno y lo mismo o se entrelazan?

MS: Esta es una gran pregunta. Yo apoyo la posición de la Organización Nacional de Mujeres que afirma que la violencia es frecuentemente un crimen de odio basado en el género. Y la violencia doméstica es una causa importante de discapacidad, tanto entre las mujeres golpeadas por sus cónyuges (entre las cuales a un 35% se les ha diagnosticado lesiones en la cabeza) y también entre las y los niños con discapacidad, sin nacer. Por ejemplo, cuando las mujeres son golpeadas en sus estómagos, mientras están esperando sus bebés, tales criaturas son lesionadas y adquieren discapacidad. Nosotros no pensamos tanto en estas cosas: La violencia doméstica y la dinámica de poder que la reproduce, el sexismo, el racismo, la violencia, la hegemonía masculina amenazada. Todas estas cosas deben ser abordadas para responder a los crímenes de odio motivados por la discapacidad.

LH: ¿Ha trabajado usted estos temas con las organizaciones de mujeres con discapacidad?

MS: La Organización de Mujeres con Discapacidad de Australia (Women With Disabilities Australia) ha sido una gran aliada a lo largo de todo mi proyecto. Es una gran organización y, frecuentemente, es la única que presenta estos temas. Ellas publicaron mi primer trabajo acerca de los crímenes de odio y la discapacidad y estaban también preparadas para abordar los temas del racismo y el sexismo.

Es una organización sorprendente y maravillosa. Estando en California establecí comunicación con la Coalición de California Contra el Asalto Sexual (California Coalition Against Sexual Assault). Ellas tienen un programa sobre discapacidad, violencia doméstica y asaltos sexual. Desafortunadamente, ese programa está experimentando recortes financieros. Sería algo trágico que ese programa no continuara. Cuando estaba en Berkeley, me puse en comunicación con una organización local llamada Mujeres Sordas Contra la Violencia (Deaf Women Against Violence).

Las mujeres con discapacidad están a la cabeza de la promoción de estos cambios. Ellas nos están enseñando cómo responder, como prevenir y cómo educar. Me siento muy contento de ser un aliado de esas mujeres con discapacidad. No clamo ser la voz de ellas, pero sí me siento feliz de apoyarlas y hacer lo que pueda para apoyar su lucha a favor de la justicia social.

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