Disability World
Una revista electrónica, bi-mensual, sobre noticias y opiniones internacionales relacionadas al tema de la discapacidad Volumen No. 19 Junio-Agosto 2003


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Comunicación de la Comisión al Consejo de Europa y al Parlamento Europeo

Hacia un instrumento de Naciones Unidas que sea legalmente vinculante para promover y proteger los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad

RESUMEN EJECUTIVO
El propósito de este comunicado es establecer el apoyo de la Comisión Europea para que Naciones Unidas apruebe un instrumento legalmente vinculante para proteger y promover los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad, además, explicamos porqué es indispensable la participación activa de la Comunidad Europea para desarrollar ese instrumento.

Han comenzado las discusiones dentro del Comité Ad Hoc nombrado por Naciones Unidas, según su Resolución 56/168: "para considerar las propuestas de una Convención Internacional amplia e integral para proteger y promover los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad."

Aunque no hay duda que, en general, la doctrina de los derechos humanos es pertinente a la situación de las personas con discapacidad, abunda la evidencia de que este sector afronta grandes obstáculos para disfrutar de tales derechos. Esto se ha reconocido en el ámbito internacional.

Respecto al principio de igualdad, que debe ser el núcleo de todo instrumento de derechos humanos, se requiere un reconocimiento real para que las personas con discapacidad puedan beneficiarse de la gama completa de los derechos y de todas las libertadas internacionalmente garantizados y que tal disfrute se haga sin ninguna forma de discriminación basada en la discapacidad.   Este debe ser el valor agregado del nuevo instrumento legalmente vinculante de Naciones Unidas, que va a complementar el marco de derechos humanos ya existente. Las convenciones que cubren temas específicos han demostrado su capacidad de agregar valor y capacidad para complementar los instrumentos de derechos humanos que ya existen.

El énfasis que se hace para eliminar la discriminación concuerda con el lineamiento de la Comunidad Europea al considerar la discapacidad como un asunto de derechos humanos, lo que significa que las personas con discapacidad deben tener las oportunidades en el mismo plano de igualdad que el resto de la población.   Esta línea de pensamiento concuerda con los avances de la política comunitaria que se han estado dando con fundamento en el Artículo 13 del Tratado de la Comunidad Europea (European Community Treaty), que le permite a la comunidad emprender iniciativas para eliminar la discriminación basada en la discapacidad. La Comunidad Europea ya ha usado estas nuevas disposiciones, particularmente en las áreas de empleo y creación de puestos laborales.

Una participación activa de la Comunidad Europea para fortalecer los actuales esfuerzos internacionales para desarrollar mecanismos efectivos para combatir la discriminación contra las personas con discapacidad, será un complemento natural del Año Europeo de las Personas con Discapacidad. Además, es una manera de hacerle un fuerte llamado a la comunidad internacional acerca de la importancia que la Comunidad Europea le concede a los derechos de las personas con discapacidad.

Por lo tanto, esta Comisión Europea pronto le propondrá una recomendación al Consejo de Europa, para que este organismo comunitario la autorice a negociar en las futuras sesiones del Comité Ad Hoc de Naciones Unidas en representación de la Comunidad Europea.

1. INTRODUCCION
Se han iniciado las discusiones para los trabajos del Comité Ad Hoc de Naciones Unidas, establecido según la Resolución 56/168 para: "considerar las propuestas de una Convención Internacional amplia e integral para proteger y promover los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad."

La Comisión Europea le da la bienvenida a este debate internacional, que concuerda con la línea de pensamiento de la política comunitaria de combatir la discriminación, basándose en lo dispuesto por el Artículo 13 del Tratado de la Comunidad Europea y respondiendo a los objetivos acordados por los Estados Miembros para el Año Europeo de las Personas con Discapacidad, 2003.

El propósito de este comunicado es establecer cuál es la posición de la Comisión Europea respecto a un posible instrumento internacional legalmente vinculante. Además, en este comunicado se explica el marco de referencia de Naciones Unidas en este tema.

La Comisión Europea considera el enfoque de derechos humanos para la discapacidad y presenta el valor agregado de un instrumento de Naciones Unidas que sea legalmente vinculante. Esta comisión sostiene que el propósito principal de tal instrumento debe ser establecer, de manera más directa y evidente el uso de las normas generales de derechos humanos en el contexto de la discapacidad. En vez de crear una nueva ley, el instrumento que se está desarrollando se debe basar en las normas de derechos humanos que ya existen y lograr su cumplimiento en las circunstancias específicas de las personas con discapacidad. Al actuar así, se mejorará el acceso de las personas con discapacidad a sus derechos.

Aprovechando la experiencia que tiene la Comunidad Europea en el campo de la eliminación de la discriminación y en llevar a la práctica su Directriz 2000/78/EC, relacionada con el trato igual en el empleo y la creación de puestos laborales, la cual incluye una disposición para las personas con discapacidad, el comunicado presenta un esquema de los principios de orientación que el nuevo instrumento deberá incluir.

Finalmente, este comunicado señala las intenciones que tiene esta comisión para contribuir activamente con el desarrollo de ese instrumento, debido a la competencia que tiene en el campo de la lucha contra la discriminación.
 
2. MARCO DE REFERENCIA  
El debate en Naciones Unidas acerca de una convención temática sobre los derechos de las personas con discapacidad, no es algo nuevo. Los temas relacionados con la discapacidad han sido llevados y debatidos en varias ocasiones a lo largo de la historia de Naciones Unidas. En la década de 1970, dos declaraciones, la Declaración sobre los Derechos de las Personas con Retardo Mental (DDPRM) y la Declaración sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (DDPD) fueron los primeros instrumentos en los que específicamente se reconocieron los derechos de las personas con discapacidad. Aunque estas declaraciones fueron los primeros aportes importantes de la comunidad internacional a favor de los derechos en materia de discapacidad, fueron criticados por su tener muchos rasgos de los modelos médico y del asistencialismo tradicional.

Durante la década de 1990, los Estados Miembros de Naciones Unidas, aportaron dos instrumentos internacionales, los Principios para la Protección de las Personas con Enfermedades Mentales y para   Mejorar la Atención de la Salud Mental (PPPEM) y las Normas Uniformes sobre Equiparación de Oportunidades para las Personas con Discapacidad (NUEOPD). Estos dos instrumentos de la comunidad internacional han servido para enfatizar los derechos de independencia y auto determinación para las personas con discapacidad. Además, han contribuido a mejorar nuestra manera de entender las convenciones sobre derechos humanos relacionadas con la situación de las personas con discapacidad. Empero, pese a su contribución, ninguno de estos instrumentos es obligatorio para los estados miembros de Naciones Unidas y ninguno incluye disposiciones para verificar el cumplimiento de los derechos humanos de las personas con discapacidad.

Dentro de este contexto, en diciembre del 2001, el gobierno de México impulsó en Naciones Unidas la Resolución 56/168, pidiendo que se considere la aprobación de una convención sobre los derechos de las personas con discapacidad y la formación inmediata de un Comité Ad Hoc para "considerar las propuestas de una Convención Internacional amplia e integral para proteger y promover los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad." Con el respaldo del Tercer Comité (sobre temas sociales), esta resolución fue aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas.

Subsecuentemente, el 21 de febrero del año 2002, la Comisión para el Desarrollo Social de Naciones Unidas, adoptó una resolución dándole el beneplácito a la Resolución ONU 56/168 sobre una Convención Internacional amplia e integral para proteger y promover los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad. Esta resolución de la Comisión para el Desarrollo Social fue seguida de la Resolución 2002/61, del 26 de abril del año 2002, de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Después de esto avances en el proceso, el Comité Ad Hoc se reunió por primera vez, del 29 de Julio al 9 de agosto del 2002, el cual, entre sus recomendaciones para la Asamblea General de Naciones Unidas "invita a las comisiones regionales y a las organizaciones inter-gubernamentales, así como a las organizaciones no gubernamentales a presentarle al Comité Ad Hoc sugerencias y posibles elementos para una Convención Internacional."

3. LA ACCESIBILIDAD DE LOS DERECHOS HUMANOS DENTRO DEL CONTEXTO DE LA DISCAPACIDAD
La Organización de Naciones Unidas estima que medio billón de personas presentan una discapacidad en el mundo, como resultado de una deficiencia mental, física o sensorial e, independientemente del lugar del mundo donde viven, sus vidas están limitadas por barreras físicas, técnicas o sociales.

La mayoría de las personas con discapacidad vive en los países en desarrollo, donde también experimentan la pobreza y la falta de servicios sociales y educativos básicos. La población con discapacidad no es un grupo homogéneo y hay una gran variedad de discapacidades y de temas relacionados con ellas. Estas discapacidades pueden ser aparentes u ocultas, variar en severidad, ser una discapacidad o discapacidades múltiples, crónicas o intermitentes. Los tipos de discapacidad incluyen deficiencias de movilidad o agilidad, mental o cognoscitiva, auditiva, del habla o limitaciones visuales. Cuando la gente con discapacidad está en un ambiente donde no se pueden acomodar o no existen las facilidades para las consecuencias de las deficiencias, tales situaciones se convierten en barreras y obstáculos para ejercer los derechos y disfrutar de las oportunidades de la vida social como las otras personas.

El marco legal existente
Los principales instrumentos de derechos humanos, incluyendo la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, establecen que los derechos humanos son para todos los seres humanos y que todos tienen derecho a disfrutarlos sin distinción alguna. El mandato para disfrutar de todos los derechos humanos y hacerlo sin discriminación, también se extiende a las personas con discapacidad. Así, nuestro reto es lograr que tal cumplimiento sea reconocido y llevado a la práctica.

Respecto al principio de igualdad, que está en la parte central de todo instrumento de derechos humanos, lo que significa es que se debe asegurar que las personas con discapacidad puedan ejercer sus derechos en una base de igualdad como otras personas. Aunque ha habido un progreso significativo en los años recientes, todavía quedan ciertos problemas que les impiden a las personas con discapacidad participar plenamente en la sociedad. La gran pregunta es si, o no, la protección actual ofrecida por los instrumentos internacionales de derechos humanos existentes es adecuada para las personas con discapacidad.

Hay una voluntad política para asegurar los derechos de las personas con discapacidad
La comunidad internacional ha subrayado su compromiso con el principio de que los derechos humanos se extienden de manera igualitaria a las personas con discapacidad. Por ejemplo, la Conferencia Mundial sobre   Derechos Humanos (25 de junio de 1993) en el Párrafo 63 de la Declaración de Viena y su Programa de Acción, afirman:

"63.   Los derechos de las personas con discapacidad. La Conferencia Mundial de Derechos Mundial reafirma que todos los derechos humanos y las libertades fundamentales son universales, por lo que comprenden sin reservas a las personas con discapacidad. Todas las personas nacen iguales y tienen el mismo derecho a la vida y al bienestar, a la educación y al trabajo, a vivir independientemente y a la participación activa en todos los aspectos en la sociedad. Por lo tanto, cualquier discriminación directa u otro trato discriminatorio de una persona con discapacidad es una violación de sus derechos. La Conferencia pide a los gobiernos que, adopten leyes o modifiquen su legislación para garantizar el acceso a estos y otros derechos de las personas con discapacidad."

La evidencia de la discriminación
Mientras que en el marco de referencia internacional, los derechos humanos cubren, de manera igualitaria, a las personas con discapacidad, en la realidad no se cumplen para este grupo de nuestra sociedad. Este problema se ha documentado muy bien en el ámbito internacional.

El Relator Especial del Alto Comisionado de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos, en su Informe sobre Derechos Humanos y Discapacidad (Report of the Special Rapporteur of the United Nations High Commission on Human Rights on Human Rights and Disability), indica:

"En la mayoría de los países, la violación de los derechos humanos contra las personas con discapacidad adquiere la forma de discriminación inconsciente, incluyendo la creación y conservación de barreras creadas por otras personas (lo que es lamentable) y así, se impide que la población con discapacidad disfrute plenamente de su participación social, económica y política en sus comunidades. La mayoría de los gobiernos parecen tener una comprensión muy estrecha de lo que se requiere cuando se les pide acciones en materia de derechos humanos para la personas con discapacidad, e interpretan esa solicitud como un abstenerse de actuar de manera obviamente negativa. Así, en vez de planear y realizar acciones, las personas con discapacidad y su causa, son descuidadas dentro de la política de derechos humanos y no se avanza en la legislación necesaria para la inclusión social."

La Oficina del Relator Especial sobre Discapacidad de la Comisión para el Desarrollo Social de Naciones Unidas organizó un Seminario sobre Derechos Humanos y Discapacidad, cuyo propósito fue producir una serie de orientaciones para poder identificar,   de manera más efectiva, las violaciones y los abusos en materia de derechos humanos de las personas con discapacidad y emprender las acciones correspondientes.

Durante esta ocasión, también se informó sobre violaciones y abusos contra los derechos humanos de las personas con discapacidad.

Inclusión Internacional, una organización no gubernamental, le presentó a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, un informe destacando como:

"En la práctica, las personas con discapacidad siguen siendo marginadas. Las personas con discapacidades intelectuales, particularmente, tienen mayores probabilidades de ser encarceladas dentro de instituciones inhumanas. A ellas se les niega la educación, la posibilidad de desarrollar relaciones sociales, se les impide acceder a un empleo productivo y significativo, son reducidas a una pobreza irrevocable... son abusadas en lo que respecta a sus derechos civiles y políticos, así como físicamente en sus personas."

Esta experiencia en el ámbito internacional se refleja en la experiencia europea. En el contexto del Año Europeo de las Personas con Discapacidad patrocinado por la Comunidad Europea, las organizaciones relacionadas con la discapacidad informaron de casos en los que a personas con discapacidad se les negó igualdad de trato debido a su discapacidad. En particular, se ha tenido muy presente el informe "Ciudadanos invisibles" (Invisible Citizens), que fue preparado dentro de las actividades del Día Europeo de las Personas con Discapacidad, 1995. Ese informe examinó la situación de las personas con discapacidad en Europa, desde una perspectiva legal y describe las formas de discriminación que afrontan las personas con discapacidad diariamente.

La organización sobre temas de discapacidad más grande de Europa, el Foro Europeo en Discapacidad (European Disability Forum), publicó los resultados de un estudio que había realizado entre sus organizaciones nacionales afiliadas: "Violencia y discriminación contra las personas con discapacidad, 1999". Este Informe se refiere a estudios que revelan cómo las personas con discapacidad son víctimas de la violencia y la discriminación en muchas formas.

En varias ocasiones, el Parlamento Europeo ha estudiado y se ha manifestado acerca de la situación adversa de las personas con discapacidad y de la discriminación que experimentan en Europa. Además, el Parlamento Europeo ha puesto un fuerte énfasis en la necesidad de desarrollar políticas en las áreas de la educación y el empleo.

Por su parte, el Comité Económico y Social Europeo se ha manifestado acerca de la severa situación en que viven las personas con discapacidad. El Comité Europeo de las Regiones también se ha manifestado sobre la exclusión y la discriminación que sienten las personas con discapacidad en sus Estados miembros. Otra preocupación es que situaciones similarmente adversas para las personas con discapacidad, se están evidenciando en los países candidatos a ingresar en la Unión Europea.

Recientemente el Consejo de Europa publicó su Informe sobre la protección de adultos y niños con discapacidad contra el abuso. Este informe indica que: "sus derechos humanos fundamentales siguen comprometidos y no se les está atendiendo sus necesidades básicas de nutrición, afecto, higiene y privacidad."

4. EL ENFOQUE EUROPEO DE LA DISCAPACIDAD SE BASA EN LOS DERECHOS HUMANOS
La Unión Europea ha realizado un progreso considerable reconociendo la necesidad que las personas con discapacidad puedan, efectivamente, disfrutar de todos los derechos humanos. La Comisión Europea, en su Comunicado de 1996, sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad afirmó: "el antiguo modelo centrado en lo médico está ahora cediendo ante un enfoque social que enfatiza la identificación y la eliminación de las barreras para lograr la igualdad de oportunidades y la participación plena de las personas con discapacidad en la sociedad."

Este enfoque social de la discapacidad busca lograr la participación plena de las personas con discapacidad en la sociedad, eliminando las barreras que impiden que se den la igualdad de oportunidades, la participación plena y el respeto a la diferencia. Los cambios en la manera de organizar las sociedades, pueden reducir y hasta eliminar los obstáculos a que se enfrentan las personas con discapacidad. El informe también afirma: "Es esencial que la Comunidad Europea especifique y confirme su estrategia para el área de la discapacidad y que la parte central de esa estrategia, sea el compromiso compartido de sus Estados Miembros en lograr la igualdad de oportunidades, la eliminación de las formas de discriminación y el reconocimiento de los derechos de las personas con discapacidad."

Este análisis reconoce que las circunstancias de las personas con discapacidad y la discriminación que deben afrontar son, en definitiva, fenómenos creados por la sociedad independientemente de la deficiencia en si. Mientras que frecuentemente el modelo médico se ha caracterizado por ubicar el llamado "problema" dentro de la persona, el modelo social ubica el problema de la discapacidad en el ambiente. Es el ambiente, el entorno social, el que no logra asegurar un espacio de acción y desarrollo para las personas con discapacidad. Por ejemplo, el Modelo Social de la Discapacidad concluye que una persona sorda no ve la televisión o asiste a conferencia, debido a la falta de subtítulos o interpretación en lenguaje de señas, no por su pérdida auditiva.

Esta es una reorientación crítica de la perspectiva y tiene un significado importante para el desarrollo de las políticas y las leyes relacionadas con la discapacidad, incluso para la interpretación de esas leyes y su real contenido. El Modelo Social se enfoca en las muchas barreras del ambiente que le dificultan el desarrollo a las personas con discapacidad y que les impide sus actividades en la vida diaria y en la sociedad. Así, el problema no es la deficiencia presentada por la persona, sino en las estructuras, prácticas y actitudes que le impiden a las personas desarrollar su potencial.

Luego de este Comunicado de 1996, el Consejo Europeo y sus Estados Miembros reafirmaron su compromiso con el principio de igualdad de oportunidades y con el desarrollo de políticas amplias en discapacidad, incluyendo el evitar y eliminar todas las formas de discriminación basadas en la discapacidad.

La creciente preocupación por la discriminación basada en la discapacidad y en otros factores, se reflejó en los trabajos de preparación para el Tratado de Ámsterdam. Como consecuencia de este esfuerzo, el Tratado de la Comunidad Europea incluye un artículo que prohíbe específicamente la discriminación y autoriza a la Comunidad a combatir la discriminación basada, entre otros motivos, en la discapacidad. Así y por primera vez, la discapacidad es explícitamente mencionada en un Tratado Europeo y, además, queda legal y públicamente establecida la necesidad de combatir la discriminación.

Basándose en este nuevo artículo para el Tratado, el Consejo de Europa aprobó, el 27 de noviembre del 2000, la Directriz 2000/78/EC "estableciendo el trato igual en el empleo y la ocupación laboral."   Esta directriz prohíbe toda discriminación, directa o indirecta, basada en la religión, creencia, discapacidad, edad u orientación sexual. Respeto a la discapacidad, esta dDirectriz reconoce que el no ofrecer una adaptación razonable en el sitio laboral puede considerarse una forma de discriminación. Para fines prácticos, estas adaptaciones incluyen medidas que adapten el puesto laboral a las necesidades de las personas con discapacidad, incluyendo predios, instalaciones y equipos, horarios de trabajo y otras medidas que faciliten el acceso al trabajo.

La obligación de introducir adaptaciones tiene el propósito de eliminar las barreras que dificultan o impiden la participación de las personas con discapacidad en el empleo. Significa que el empleador debe realizar las medidas apropiadas que le permitan a las personas con discapacidad su acceso, participación plena y posibilidades de progresar en el empleo, incluyendo, recibir capacitación, a menos que las adaptaciones necesarias signifiquen una carga desproporcionada para el empleador.

En materia de empleo y ocupación laboral, le meta no es lograr o forzar a que las y los trabajadores con discapacidad produzcan resultados idénticos a las y los demás trabajadores. No, lo que se busca es modificar las condiciones ambientales, la igualdad de oportunidades, para que las personas con discapacidad puedan producir esos resultados.

La Carta de Derechos Fundamentales (Charter of Fundamental Rights), proclamada por el Consejo Europeo reunido en Niza el 7 de diciembre del año 2000, por los presidentes del Consejo del Europa, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea, incluye la prohibición de toda forma de discriminación basada en la discapacidad (Artículo 21). También reconoce, como derecho fundamental: "el derecho que tienen las personas con discapacidad a beneficiarse de las medidas diseñadas para asegurar su independencia, integración social, integración laboral y ocupacional y participación plena en la vida de la comunidad." (Artículo 26).

Este enfoque, que busca garantizarle a las personas con discapacidad   su disfrute, completo e igualitario de todos los derechos, ha recibido un gran respaldo por parte del

Consejo de Europa, cuando aprobó su decisión de organizar el Año Europeo de las Personas con Discapacidad.

Este Año Europeo le ofrecerá a la Unión Europea, la oportunidad de promover la igualdad de derechos y la participación plena de las personas con discapacidad en la sociedad. Es una ocasión para aprender y educar acerca de los tema de la discapacidad y, además, se puede emplear como un esfuerzo político para lograr la igualdad de derechos para las personas con discapacidad, tanto dentro como fuera de Europa y con perspectivas de lograr mayores progresos.

La Comisión Europea considera que este énfasis hacia un enfoque de derechos de la personas con discapacidad, también se debe reflejar en una evolución de las normas de derechos humanos específicamente relacionadas con la discapacidad. Este logro en el ámbito internacional también va a fortalecer la consistencia entre la acción interna y la acción internacional de la Unión Europea.

En este sentido, la Comisión desea destacar la presentación realizada por la Presidencia de Dinamarca, a nombre de la Unión Europea, durante la Reunión del Comité de Naciones Unidas, el 3 de octubre del 2002, donde se manifestó el respaldo a un enfoque más fuerte para los derechos de las personas con discapacidad y se reconoció abiertamente, la importancia de que este proceso culmine con un instrumento internacional que sea legalmente vinculante, para promover y proteger los derechos de las personas con discapacidad.
 
5. EL VALOR AGREGADO DE UN NUEVO INSTRUMENTO DE NACIONES UNIDAS QUE SEA LEGALMENTE VINCULANTE
Al amparo de la Carta de las Naciones Unidas (Charter of the United Nations), se desarrollaron seis convenciones específicas y todas están vigentes en el área de los derechos humanos:

  • Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos (CIDCP),
  • Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CIDESC),
  • Convención contra la Tortura (CCT),
  • Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CETFDM),
  • Convención sobre los Derechos del Niño (CDN),
  • Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (CETFDR).  

En un estudio solicitado por la Comisión sobre Derechos Humanos de Naciones Unidas, dos renombrados expertos en el área de la discapacidad y los derechos humanos, han tratado de clarificar la importancia que tienen los tratados internacionales de derechos humanos para el área de la discapacidad.

Estos expertos estudiaron cómo realmente funciona el sistema en la práctica en relación con la discapacidad. Lo hicieron examinando la manera en que los Estados Miembros le informan a los cuerpos de supervisión y cumplimiento de esos tratados, y cómo esos cuerpos de supervisión le responden a los Estados Miembros. Aunque el estudio está subrayando un progreso en cuanto a que ya se está reconociendo a la discapacidad como un tema de derechos humanos, el estudio recomienda que se prepare y apruebe una convención temática: "como una manera de mejorar la inclusión de la discapacidad dentro de los instrumentos de derechos humanos de Naciones Unidas."

A lo largo de las décadas de 1970 y 1980, las Naciones Unidas comenzó a reconocer que ciertas poblaciones humanas son particularmente vulnerables a violaciones en sus derechos humanos. Luego, para asegurar que estos grupos tuvieran una protección según el Derecho Internacional, Naciones Unidas adoptó la práctica de las convenciones   temáticas; esto es instrumentos internacionales, legalmente vinculantes, como por ejemplo, la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial.

Estas convenciones temáticas crearon sistemas de protección relacionados con las circunstancias sociales, políticas y culturales de estas poblaciones. Las convenciones temáticas han demostrado un valor agregado y en la realidad complementan los instrumentos de derechos humanos que ya existen. No existe razón alguna por la cual un instrumento internacional legalmente vinculante en materia de discapacidad, no seguirá este mismo camino.

Se deben reconocer y dar a conocer   en el ámbito internacional, que las personas con discapacidad deben disfrutar de la gama completa de los derechos y libertades garantizados internacionalmente y deben hacerlo sin discriminación por su discapacidad. Esto no sólo fortalecerá el carácter universal de los derechos humanos sino que fortalecerá el hecho de que las personas con discapacidad pertenecen enteramente a una comunidad, a su comunidad y en igualdad, con dignidad y contando con los mismos   derechos y libertades que las demás personas de su comunidad y sin discriminación.

Una herramienta importante para lograr la igualdad es el principio de no discriminar . El acceso igualitario, de todas las personas,   a los derechos humanos se   puede garantizar asegurando que las personas con discapacidad no sean discriminadas debido a la discapacidad. El instrumento legalmente vinculante debe proteger a las personas con discapacidad de la discriminación, logrando que tengan acceso y puedan disfrutar de los derechos humanos.

El principio de no discriminar y el reconocimiento de que las personas con discapacidad tienen la facultad legal de disfrutar de todos los derechos, se han constituido en temas dominantes y cruciales para cambiar la manera en que el concepto de discapacidad y las personas con discapacidad son entendidos en el mundo. El principio de no discriminar es parte del principio de igualdad y se debe emplear para eliminar la discriminación directa como la discriminación indirecta.

El concepto de discriminación indirecta tiene una importancia particular para la situación de los derechos humanos de las personas con discapacidad. Las formas de discriminación indirecta ocurren cuando una disposición, un criterio o una práctica, aparentemente neutral, pone a un grupo de personas en una situación de vulnerabilidad comparativa. El acto de reconocer que la discriminación indirecta es un forma de discriminación, es una manera más sustancial y constructiva de interpretar la noción de igualdad. Al igual que con el concepto de igualdad sustantiva, la noción de discriminación indirecta está relacionada principalmente con el resultado de una manera de tratar a las personas con discapacidad. La prohibición de la discriminación indirecta por motivo de la discapacidad, tiene la ventaja permitir abarcar   las diferencias individuales y las condiciones ambientales que en ciertas situaciones, son una negación de la igualdad de oportunidades para los miembros del grupo protegido.

Un instrumento legalmente vinculante de Naciones Unidas, como el propuesto, servirá para introducir disposiciones para el cumplimiento de los derechos humanos en el área de la discapacidad. El objetivo de este nuevo instrumento no es crear otros derechos, sino que se trata de aclarar y hacer más visibles los derechos humanos que ya existen. También puede ser el inicio de una reforma positiva y dinámica para todo el sistema de protección partiendo de áreas actualmente descuidadas y débiles.

El nuevo instrumento contribuirá a desarrollar conocimientos de base y una mejor perspectiva para la inclusión de las personas con discapacidad dentro del ámbito social de la protección legal, le aportará al movimiento de las personas con discapacidad un foco de acción y una orientación útil para propiciar cambios políticos y legales. Otra contribución será el establecimiento de una referencia para que las instituciones puedan supervisar y verificar el cumplimiento global de medidas relacionadas con los derechos humanos de la personas con discapacidad. En suma, la convención internacional es una manera de establecer un conjunto de normas concretas para la conducta esperada de los gobiernos con la que se comprometen los Estados para garantizar que las personas con discapacidad, puedan disfrutar de todos los derechos humanos, quedando igualmente obligados todos los Estados ratificantes de la nueva Convención a realizar las acciones pertinentes hasta lograr que sus políticas y su legislación nacionales, concuerden con las normas pertinentes de derechos humanos.

Teniendo presente los comentarios anteriores, es importante y útil desarrollar un instrumento de Naciones Unidas que sea vinculante respecto a los derechos humanos de las personas con discapacidad. Ese instrumento será una importante señal   hacia y desde la comunidad internacional de que queda mucho por hacer en el campo de los derechos humanos. Además, este aporte puede ser un catalizador y una herramienta de educación para cambiar la manera en que las personas con discapacidad disfrutan de sus derechos.

6. LOS PRINCIPIOS PARA UN INTRUMENTO INTERNACIONAL LEGALMENTE VINCULANTE
La Comisión Europea está pidiendo un instrumento legalmente vinculante, que sea efectivo y realista, para promover y proteger los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad. Este instrumento debe basarse en los siguientes principios:

Punto 1. Una reafirmación del principio de que las personas con discapacidad tienen los mismos derechos fundamentes que el resto de la humanidad.

Punto 2. Una reafirmación del principio de que los valores que se deben proteger son la igualdad, la dignidad, la libertad y la solidaridad.

Punto 3. Una reafirmación del principio de que se debe asegurar el disfrute efectivo de todos los derechos humanos por parte de las personas con discapacidad, combatiendo todas las formas de discriminación por motivos de la discapacidad, incluyendo la promoción del trato igualitario y de la atención a la diferencia.

El instrumento se debe   referir y debe identificar toda la gama de los derechos humanos, incluyendo los derechos políticos y civiles, así como los derechos económicos, sociales y culturales. Conservando este enfoque de los derechos humanos, que se ha comentado anteriormente, el instrumento internacional debe enfatizar que los Estados tienen el deber de asegurar que las personas con discapacidad tengan un acceso efectivo para ejercer sus derechos. El establecimiento de un mecanismo de supervisión y vigilancia fuerte y la especificación de disposiciones de cumplimiento, son elementos cruciales para el nuevo instrumento internacional.

La Comisión Europea considera que los actuales mecanismos establecidos en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, por la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación Contra la Mujer, y por la Convención sobre los Derechos del Niño, ofrecen elementos muy útiles que se pueden usar en un instrumento internacional en el campo de la discapacidad.

Al abordar la discriminación, es muy importante que se considere la diversidad de las personas con discapacidad, sin abandonar la experiencia común de que todas las personas con discapacidad, son discriminadas. Adicionalmente, es conveniente notar que la experiencia de la discriminación basada en la discapacidad, tiene características comunes con la discriminación que experimentan otras personas debido a otros motivos. Y de esta manera una persona con discapacidad también puede ser víctima de una múltiple discriminación (sexo, raza, origen étnico, religión o creencias, edad u orientación sexual).

La participación de las personas con discapacidad en las decisiones que les afectan, es un principio que se debe reflejar en el derecho y la política internacional. Todos los interesados en la discapacidad, particularmente las personas con discapacidad y las organizaciones de derechos humanos y sus representantes, deben participar dentro de este proceso de Naciones Unidas, que busca elaborar y aprobar un instrumento legalmente vinculante.

La Comisión Europea acoge la resolución cuando afirma: "acreditación y participación de organizaciones no gubernamentales" en la sesión inaugural del Comité Ad Hoc, que fue presentada por la Presidencia de la Delegación Danesa y recomienda que estos métodos de trabajo se sigan en las próximas reuniones. Esta comisión afirma que la participación de las organizaciones no gubernamentales dentro de este proceso, debe propiciar la participación de las mismas personas con discapacidad.

7. CONCLUSIONES
En relación con todo lo anterior y sin cerrarnos a futuros comentarios, consideramos que la parte central del debate actual es cómo asegurar que las personas con discapacidad no sigan siendo las víctimas de la discriminación al tratar de acceder o disfrutar plenamente de la amplia variedad de los derechos humanos que ya existen.

El Artículo 13 del Tratado de la Unión Europea faculta a la Comunidad a combatir la discriminación, ya sea por razones de sexo, raza, origen étnico, religión o creencia, discapacidad, edad u orientación sexual. Los órganos comunitarios ya han usado estas nuevas disposiciones, para combatir la discriminación contra las personas con discapacidad, particularmente en el empleo y la ocupación laboral.

La Comisión considera que es importante que la Comunidad Europea confirme, en el ámbito internacional, su estrategia general relacionada con la discapacidad, cuyo núcleo central en un compromiso compartido por todos los Estados Miembros, para combatir la discriminación en este campo.

La Comisión Europea desea desempeñar un papel activo, actuando a nombre de la Comunidad Europea en el proceso de desarrollar un futuro instrumento de Naciones Unidas, legalmente vinculante, para promover y proteger los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad

Por lo tanto, la Comisión Europea se prepara a proponerle una recomendación al Consejo de Europa para que la autorice a negociar, directamente y con la debida facultad, dentro del contexto de las próximas sesiones del Comité Ad Hoc nombrado por Naciones Unidas para: "considerar las propuestas de una Convención Internacional amplia e integral para proteger y promover los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad." Además, la Comisión realizará estas negociaciones a nombre de la Comunidad Europea, contando con el apoyo de un comité especial, nombrado por el Consejo de Europa para este propósito.

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