|
Japón: Cambio hacia hogares grupales para personas con discapacidades intelectuales
En Japón, está surgiendo una nueva alternativa a las instalaciones residenciales uniformes tradicionales para la gente con discapacidades intelectuales, se trata de un proyecto de hogares grupales. Ahí las personas pueden vivir según su propio estilo. Aunque el programa está generando mucha atención, según los estudios realizado en el año 2002, la realidad actual de Japón es que los hogares grupales de personas con discapacidad sólo están beneficiando al 15% de esta población. Uno de los factores que más obstaculiza la expansión de los hogares grupales es el escepticismo: simplemente la gente y hasta muchas autoridades de gobierno no creen que sea factible que las personas con discapacidad intelectual, puedan vivir a su manera y no como lo hacen en las instituciones. Este artículo describe los esfuerzos emprendidos por la organización de bienestar social Ashikaga Mutsumi Group, que ha logrado establecer varios proyectos de hogares grupales en la ciudad de Ashikaga, que fueron recibidos con toda naturalidad por la comunidad. El hogar grupal Donald y Daisy Hiroshi Ayuha, el presidente de Ashikaga Mutsumi Group, siempre deseó un ambiente de vida en la comunidad para personas con discapacidad intelectuales. El Sr. Ayuha tiene un hermano con síndrome de Down y por eso él y su familia siempre han pensado en cómo apoyarlo para que logre desarrollar su estilo de vida. En 1990, se fundó Ayumi Home, un hogar grupal para personas con discapacidades intelectuales. En 1995, el Sr. Ayuha viajó a Suecia y Holanda, para visitar proyectos similares y se sorprendió de lo que vio. En ambos países las personas con discapacidad experimentan similares dificultades de comunicación, por eso reciben una capacitación que les permite desarrollar una vida plena en la comunidad. Protección de la privacidad y la individualidad El Sr Ayuha siempre supo que la idea de los hogares grupales era correcta y aunque fue muy difícil vencer la resistencia cultural durante la primera etapa, el Ayumi Home es un proyecto exitoso. Con el tiempo se fundaron los siguientes hogares grupales: "Daisy" y "Donald". La atención de estos proyectos gira alrededor de la vida de la persona. Cuatro varones y cuatro mujeres viven en cada grupo de hogares.
Entre los residentes varones, se incluye uno que tiene el nivel de severidad más grande en lo intelectual. Todos los residentes comentan, discuten y deciden respecto a todas las actividades que afectan la calidad de vida. Como cada residente tiene su propia habitación, ese espacio está diseñado y acondicionado según los gustos y necesidades de cada persona. Los servicios sanitarios tienen todas las comodidades para las personas con movilidad restringida. De hecho toda la casa de cada hogar grupal tiene todas las comodidades: aire acondicionado y calefacción, una cocina grande para todos los residentes. Pero también hay una mini cocina y una pequeña refrigeradora en cada habitación. Se han tomado todas las precauciones de seguridad, incluso cocinas con sistema electromagnético y microondas para evitar fugas de gas y quemaduras. Aunque siempre hay un personal de apoyo, interfiere lo menos posible. Los residentes comentan y deciden temas como las comidas y los paseos y demás actividades en grupo, pero también hay mucho tiempo libre que cada quién administra a su manera: "Podemos disfrutar de la vida, porque la vivimos a nuestra manera." Creer en la capacidad de las y los residentes ¿Qué significa mejorar la calidad de vida para las personas con discapacidades intelectuales? Nosotros vamos aprendiendo a ocupar nuestro sitio en la sociedad conforme vamos creciendo y nos hacemos adultos. Vamos encontrando trabajos adecuados y nos formamos nuestra vida independiente. Luego, de una vida productiva, nos retiramos para disfrutar de una vida tranquila. ¿Acaso no sería esto una sociedad ideal si las personas con discapacidad y otros grupos pudieran disfrutar cada etapa del ciclo natural de vida, con sus retos y oportunidades? Los residentes de los hogares grupales tienen sus trabajos durante el día, son productivos, viven dentro de la comunidad y en una manera que les es conveniente.
Se puede obtener más información fácil de comprender en la organización Ashikaga Mutsumi Group. La información, con muchas ilustraciones explica cómo se presenta un proyecto de hogares grupales, los servicios que puede ofrecer el centro, para los solicitantes y las familias. Las solicitudes de la familia y sus deseos para el futuro son consideradas en la elaboración de un plan de vida individual para cada residente. En este Plan de Vida se incluye los deseos y las habilidades laborales de cada residente. Cuando el residente comienza a recibir su salario, el o la supervisora le acompaña a abrir su cuenta bancaria. Cada residente recibe asesoría para organizar sus gastos y disponer de un ahorro. Una parte de los ahorros sirve para hacer dos excursiones por año. Los residentes, como cualquier trabajador de la comunidad, pueden comprar lo que deseen. El personal de apoyo está sólo para eso, apoyar y no para aconsejar a las y los residentes en sus decisiones. Así los miembros aprenden acerca del valor del dinero y gradualmente van asumiendo mayor control de su destino. Aunque siempre se ofrece apoyo, la base es la creencia en las capacidades de los miembros del hogar grupal y un profundo respeto por los valores y el estilo de vida de cada persona. Aunque al principio muchos padres de familia expresaron preocupación por el hecho de que sus hijas e hijos iban a vivir sólos, pronto se percataron del reducido número de problemas que se presentaron. El Sr. Ayuha afirma que, salvo cuando hay necesidades de hospitalización, porque todo nos enfermamos, los residentes pueden vivir tranquilos y disfrutar de una buena calidad de vida.
Trabajo hacia la integración Aunque la integración es la meta, hay temas que necesitan ser vencidos para la completa integración de los residentes en la comunidad. Primero desechar las dudas de la comunidad y de los padres de familia de si las y los residentes pueden vivir en el sistema de hogares grupales y beneficiarse de esta modalidad residencial con apoyo. La respuesta es que si se puede, que siempre habrá problemas que resolver y que para eso el grupo se conforma y va madurando. Es importante ir divulgando las muchas experiencias de éxito de estos hogares grupales. Así se mejora su nivel de aceptación social y su reconocimiento como una modalidad de integración de personas con discapacidades intelectuales en las comunidades. Segundo, hay que reorientar la parte administrativa, sólo pueden trabajar en estos proyectos profesionales muy comprometidos con los criterios de vida independiente, que sepan apoyar, no controlar. La parte administrativa debe adquirir conciencia de que esta es una mejor manera de trabajar con las personas y no para las instituciones. Estamos hablando de todo un sistema que requiere recursos humanos y una actitud de poder responder con prontitud a las necesidades emergentes de los residentes. Aun en Japón, debemos cambiar nuestra orientación hacia los hogares grupales, esa es la modalidad más prometedora para el futuro. La comunidad también debe colaborar con sus actitudes de apertura y, así, todos nos beneficiaremos de los hogares grupales donde las personas con discapacidades intelectuales pueden vivir sus propias vidas y tener calidad de vida, ser ellas mismas, que es la meta de todos nosotros.
formato para imprimir
|