Haciendo Mundiales los Derechos y No la Pobreza: una Intrevista con Joshua Malinga
Por Laura Hershey ( LauraHershey@compuserve.com )
Al viajar Joshua Malinga desde su hogar en Zimbabwe a Winnipeg, Canadá, para ir a una reunión sobre estudios de la discapacidad en junio, pensaba en el discurso que debía hacer. El viaje hizo a Malinga regresar al lugar donde nació su activismo, ya que fue allí, en 1980, donde una organización llamada Rehabilitación Internacional hizo su 14avo congreso mundial. Malinga asistió a aquel como miembro del personal de una enorme institución médica de su país. Como tal, Malinga se parecía a muchos otros en el congreso de RI; pero como usuario de silla de ruedas por tener paraplejía posterior a la polio, era parte de un pequeño pero crecientemente molesto grupo minoritario dentro de la organización. Los delegados con discapacidades, ya cansados de su insignificante participación en la organización y en su sociedad, finalmente se rebelaron y abandonaron la reunión y formaron Personas con Discapacidades Internacional (DPI) donde se nombró a Malinga, uno de los dirigentes de la rebelión, a la mesa directiva. Tras fungir en varias posiciones dirigentes, en 1991, Malinga llegó a la presidencia de DPI y fue reelegido en 1998.
La fundación de DPI
Ahora, 21 años más tarde, Malinga hace una pausa para recordar la fundación de DPI y para evaluar el movimiento de la Discapacidad en la entrada al siglo 21.
Malinga: DPI ya tiene 21 años. Comenzó como una protesta en contra la forma que los profesionales se habían apropiado de nuestras vidas y hablaban a nuestro nombre. Las personas con discapacidades no tenían voz y se les institucionalizaba. Se les consideraba en base a la opinión médica, como personas enfermas que no puede hacer las cosas por sí mismas y que necesita que se haga de todo por ellas y como personas que no pueden ser ni adultas ni tener funciones de tal. Las Naciones Unidas declaró 1981 como el Año Internacional de la Discapacidad estando el tema lleno de participación y equidad. Esto hizo que las personas con discapacidades tuvieran funciones de igual dentro de sus sociedades y tuvieran acceso a todos los servicios comunitarios por derecho y a que se respetaran sus derechos de personas con discapacidades como derechos humanos. Estas ideas no estaban presentes en el congreso de RI, hecho nada más que un año antes del Año Internacional. Se trataba, en cambio, de los mismos temas, bajo la consigna "estamos construyendo instituciones mejores y más grandes". En el congreso éramos como 2000 delegados y solamente 20 teníamos discapacidades. Por tanto, el tema era ¿A quién representan? ¿Quién les dio el mandato para hablar por nosotros?
Hershey: Describa la composición de DPI. ¿Cuántos países están representados, cuánta gente y cuántas discapacidades?
Malinga: Antes que nada, somos una organización que reúne a varias discapacidades. En cada país reunimos a organizaciones de la Discapacidad para que se representen con una voz común, y este organismo, inclusivo, se transforma en miembro del DPI. Por tanto, somos 160 miembros en 160 países, puesto que somos una organización de organizaciones. Pero cada persona con discapacidades, en cualquier parte del mundo, tiene voz en DPI si se es miembro de la organización.
Los problemas personales por los que pasamos en la vida son diferentes. Usted y yo somos diferentes. Los problemas por los que yo paso no se parecen a los de otras personas con discapacidades severas y no hablo de los problemas de la discapacidad, sino de las barreras sociales. Tanto como todas las personas con discapacidades del mundo, compartimos una cantidad de cosas comunes. Se trata de la misma discriminación, de la misma exclusión, de la misma pobreza. Casi somos lo mismo en todo el mundo sin importar si se es ciego, sordo o con discapacidades físicas.
Hershey: ¿Quiénes son los dirigentes de DPI? ¿Hay alguna región que domine? ¿Hay alguna discapacidad que domine?
Malinga: No, el liderazgo viene de todas partes del mundo. Hemos tenido presidentes de la región Pacífico asiática, de Africa y de Estados Unidos. Sí, las personas con discapacidades físicas puede que dominen en DPI y, como usted sabe, los ciegos tienen la Unión Mundial del Ciego, los sordos tienen la Federación Internacional del Sordo y otros grupos tienen sus propias organizaciones internacionales.
Un liderazgo que envejece
Algo importante de lo que hay que darse cuenta es que las personas que comenzaron DPI y están en el liderazgo se están poniendo viejos. Necesitamos un programa especial si queremos gente que se haga cargo.
Estamos haciendo énfasis en la participación de mujeres en el liderazgo, en su participación en niveles importantes. Algunas culturas no lo permiten, pero en DPI tenemos un programa enfocado en la capacitación de mujeres. Hemos adoptado la política de que en cada seminario y conferencia organizada por DPI debe haber una proporción igual de delegados hombres y mujeres y que DPI debería tener más ejecutivos mujeres que hombres. Si el presidente es un hombre, deberíamos tener una mujer de vice, o lo contrario. Estamos haciendo acción afirmativa a todo nivel.
¿Asuntos nuevos?
Hershey: ¿Cuáles son los temas más importantes de la Discapacidad en el temario mundial del siglo 21?
Malinga: Creo que hay muchos desafíos. El mundo se está poniendo conservador y la caridad es una de las características del conservadurismo. El dinero se asigna a otros problemas y no a las personas con discapacidades. Necesitamos personas con discapacidades con visión que pueden entender que el siglo 21 se trata de liderazgo inteligente, de sistemas mundiales, de colaboración, de hacer alianzas estratégicas con otros movimientos, que no somos la única gente que es discriminada, que también hay mujeres, aborígenes, gente de color negro y otros. No deseamos perder nada de lo ganado en los veinte años anteriores. Hemos ganado una voz y organización. Una cantidad de personas con discapacidades ahora son miembros de parlamentos, son ministros y otros. El movimiento de la discapacidad ha colocado a la Discapacidad en la agenda política. Las personas con discapacidades están en la calle, en la lucha, encadenándose a los buses y a los trenes, etc. Esos son los logros que hemos conseguido y estamos orgullosos de haber comenzado a organizar a personas con discapacidades.
Hershey: Hablé de la importancia de tener dirigentes fuertes en el movimiento de la Discapacidad. ¿Surgen dirigentes capaces?
Malinga: Hablo de dirigentes que desarrollarán a otras personas como dirigentes, gente que creará una comunidad de dirigentes, personas con visión. Las personas con discapacidades no tienen recursos. Peleamos por los mínimos problemas. Como se dice en mi país, peleamos por un hueso sin carne.
¿Comunidad de dirigentes?
Hershey: Me gusta su frase, "una comunidad de dirigentes". ¿Cómo puede la Discapacidad hacer que ocurra?
Malinga: A cada persona con discapacidades se le debe crear consciencia para que entienda su situación como una situación de opresión, explotación y discriminación. Según yo, un dirigente es una persona que entiende su situación y puede hacer algo en cuanto a ella. Cada persona puede ser un dirigente.
Hershey: ¿Hay alguna organización que pertenezca a DPI y tenga un programa para ayudar a crear tal consciencia?
Malinga: Sí, porque ese es el esfuerzo de DPI. Nos concentramos, especialmente, en el desarrollo del liderazgo en áreas donde la caridad se ha hecho fuerte y en los países en desarrollo donde las personas con discapacidades no tienen nada, donde están marginados, donde son los pobres entre los pobres. Los organizamos dándoles técnicas y creando proyectos de generación de ingresos y a que ellos creen trabajos.
Hershey: ¿Podría comentar sobre la globalización tanto como amenaza y como oportunidad al movimiento de la discapacidad?
Malinga: La globalización - si no se enfrenta al tema de la pobreza, ¿cómo va a llegar a los marginados? Así, se trata de la internacionalización de la injusticia. Se debe enfrentar al tema de cómo se distribuirán los recursos. El origen de la pobreza no está en Africa del Sur, ni en Zimbabwe. Africa del Sur es un país rico con gente pobre. Zimbabwe es un país muy rico con gente pobre. La causa de la pobreza es que el mundo está estructurado para beneficiar al mundo occidental.
Las personas con discapacidades en sus organizaciones - usted y yo - deberíamos comenzar a hablar de apoyarnos mutuamente. Cuando usted ve su ropero repleto de ropa debería entender que ella está hecha por una persona como yo en Zimbabwe a quien le pagan 25 centavos. La pobreza es la que hace que su ropero esté lleno. Debemos entender el orden económico mundial.
Más allá de limosnear
Las personas con discapacidades de los países en desarrollo no son limosneros. Son personas que saben cómo sobrevivir en la situación que les es hostil. Las personas con discapacidades en los países en desarrollo están muy organizadas políticamente. Deseamos compartir estas capacidades con ustedes. Lo que necesitamos son recursos. Necesitamos a los estadounidenses para asegurarnos que los recursos que llegan a los países en desarrollo no son ni apoyan a la caridad, cuya premisa es socavar los derechos de la Discapacidad.
La importancia del liderazgo local
Me refiero a las personas con discapacidades apoyándose a sí mismas. Pero como personas con discapacidades de países en desarrollo, no creemos que las personas con discapacidades del mundo occidental sean de los países nórdicos, Estados Unidos, de Inglaterra, Italia o de cualquier otra parte saben mejor que nosotros de lo que vivimos. Sabemos lo que deseamos. Tenemos buenas ideas sobre cómo solucionar nuestros problemas. Como Discapacidad, no nos gusta ver gente venir a nuestros países a comenzar a escribir políticas y legislación, a trabajar con nuestros gobiernos sin contar con nuestra participación. Y lo hemos visto pasar. Es imperialismo. No es desarrollo.
Hershey: ¿Puede comentar sobre algunos efectos de la globalización y de las políticas de ajuste social y, en especial, en cuanto a las personas con discapacidades?
Malinga: Los programas económicos estructurales están diseñados para aquellos dentro de la economía. Los que están fuera de la economía quedan contra la pared. Déjeme darle un ejemplo en mi país. Cuando en Zimbabwe organizamos la ESP, Programa Económico Estructural, una cantidad de gente quedó cesante. Muchos jóvenes no podían encontrar trabajo. Hubo 350 mil egresados escolares al año listos para buscar trabajo; pero nuestra economía solamente podía emplear a 20 mil. Muchas empresas quebraron y se desarrolló programas: programas para crear empleos, programas para empresarios emergentes. Los programas no nos ayudaron porque eran preparados por el FMI y del Banco Mundial y no tenían nada que ver con nuestra situación. No sirven. Nuestros mismos dineros no apoyan programas sociales ni apoyan la educación ni van a apoyar la salud.
Hershey: Esta puede ser una pregunta obvia, ¿estos cambios no afectan más negativamente a las personas con discapacidades que al resto de la población?
Malinga: Por supuesto que sí; porque, como ya dije, las personas con discapacidades son lo más pobre de lo pobre. Nos vemos empujados a los verdaderos márgenes.
Las protestas contra la Organización Mundial de Patronal
Hershey: Cuando vemos las protestas contra la Organización Mundial Patronal y otras protestas contra la globalización, no se menciona a las personas con discapacidades y no se ve personas con discapacidades en ellas. Oímos sobre derechos humanos, del medio ambiente y de salarios; pero no se oye del impacto sobre la comunidad con discapacidades. ¿Por qué cree que es así?
Malinga: Creo que, como movimiento de la discapacidad, es nuestra culpa. Deberíamos participar en ellas y ellos deberían llevar nuestro mensaje. Es por eso que deberíamos crear alianzas estratégicas con todos los grupos marginados. Por consecuencia, apoyo las protestas.
La función de las caridades
Hershey: Usted menciona las caridades. ¿Cuál es la función de las caridades en ese proceso?
Malinga: La palabra "caridad", la caridad entre mis niños y yo se basa en la premisa que deberían crecer y ser independientes. Pero caridad, como se practica hacia las personas con discapacidades, implica que no podemos hacer nada. No podemos actuar, necesitamos que nos cuiden, necesitamos que nos protejan, se nos considera débiles. Los necesitamos a ustedes, los profesionales para que hagan cosas por usted, para usted.
Hershey: ¿Entonces, las organizaciones de caridad se han convertido en fuerza negativa en el proceso de globalización?
Malinga: Administrar una caridad es muy caro. Por cada dólar que va a la caridad, el 90% cubre gastos administrativos, salarios, gastos de teléfono y de vehículos y solamente el 10% llega a las personas con discapacidades. La caridad no es natural. No es natural ni práctico sacar a alguien de su familia, de su comunidad para ponerlos en instituciones. Crea dependencia. En todas partes del mundo, aún en Estados Unidos, si se crean caridades para dar atención, rehabilitación y readaptación para las personas con discapacidades, solamente se llega al uno por ciento de la población con discapacidades. Por tanto, no es natural sino cara. Es un malgasto de dinero.
Hershey: Bajo los ajustes estructurales, ¿se usa a las caridades para privatizar los recursos que antes eran parte del gobierno?
Malinga: La caridad, sea por parte del gobierno o de privados, es lo mismo. Porque se está haciendo cosas para otra gente. Las personas no hacen para sí. No es auto determinación. Se trata de crear dependencia. Tampoco queremos que los gobiernos administran las caridades.
Nosotros, como personas con discapacidades de diferentes regiones, del mundo desarrollado y de los países en desarrollo, de los países del Tercer Mundo y de los occidentales, tenemos que encontrar una fórmula para trabajar juntos. Nosotros, las personas con discapacidades de los países en desarrollo necesitamos a las personas con discapacidades del mundo desarrollado. Es un proceso de autodeterminación. Si visitan Zimbabwe y ven cómo la gente con discapacidades se organizan a sí mismos, cómo organizan una oficina, entonces entenderían que tenemos conocimientos. Luego, cuando regresan a los EE.UU. y vuelven a ser contribuyentes en su país, digan a los estadounidenses con discapacidades lo que las personas con discapacidades en Zimbabwe piden no es caridad. Por tanto, como personas con discapacidades, no pueden dejar que su dinero venga a apoyar caridades en mi país. Ustedes no quieren caridad en su país. ¡Queremos lo mismo!
Hershey: ¿Mis dólares apoyan caridades en Zimbabwe?
Malinga: Llega mucho dinero de los países occidentales, EE.UU. y de otros países para apoyar las caridades, las mismas caridades a las que nos oponemos: instituciones. La caridad es una característica colonial y reaccionaria. Antes de que nos colonizaran y que llegaran los países occidentales a interferir con nuestro desarrollo y condenaran nuestras formas de vida nunca tuvimos caridades. No tuvimos caridades y las personas con discapacidades eran parte de la sociedad. No quiero implicar que no hay culturas en el mundo que no sean positivas a las personas con discapacidades, sino que no teníamos instituciones con cuatro paredes donde encerrar a las personas con discapacidades.
Hershey: ¿Cómo trataría de revertir la tendencia de su país y dar más oportunidades de independencia a la gente?
Malinga: El organizar mismo es desarrollo. Desarrollamos políticas con nuestros gobiernos que tienden a separarse de la caridad y estamos seguros que hay políticas y legislación que apoyan a la vida independiente y la autodeterminación.
Hershey: ¿Qué relación hay entre vida independiente y derechos humanos?
Vida independiente
Malinga: Me gustaría que definiera lo que es vida independiente en su país, porque quizás no sea diferente a lo que yo llamo vida independiente. Pero como práctica, para usted vida independiente significa un grupo de servicios. Usted se refiere a un paquete de servicios o lo que espera recibir del gobierno. Alguien llegará y usted lo contratará para que le ayude. No tenemos eso en nuestro país, porque no hay servicios. El transporte no es accesible, las escuelas no son accesibles, los deportes y la recreación tampoco lo son. Nada es accesible.
Hershey: ¿Cómo define vida independiente en su medio?
Malinga: Es un concepto. Si el gobierno quiere comprarme una silla de ruedas, me deben dar el dinero, yo me compro una silla y le doy un recibo. No hay un trabajador social que sale a comprarme una silla. También significa organizarnos en situaciones de auto ayuda para obtener buenos ingresos. También significa vivir en comunidades.
Hershey: Usted mencionó que en mi país, en parte, vida independiente es cuando una persona viene y me ayuda en la casa. ¿Qué pasa en Africa con las personas con discapacidades que necesitan asistencia con las tareas diarias? ¿Cómo los individuos satisfacen esas necesidades?
Malinga: Vivimos en familias. Esa situación también se desintegra por culpa de la industrialización.
Hershey: ¿La situación dificulta que las personas con discapacidades se queden en sus comunidades?
Malinga: La esposa tiene que trabajar, los niños tienen que trabajar, el padre debe trabajar. Se nos deja solos.
Hershey: ¿Cuáles son algunos de los mayores problemas internacionales que ahora pesan sobre las comunidades con discapacidades?
La Convención de la ONU sobre derechos de las personas con discapacidades
Malinga: Uno de los problemas es la Convención [de la ONU] para las personas con discapacidades. Dos o tres veces lo hemos intentado anteriormente y hemos fallado. Ahora deseamos movilizar a las personas con discapacidades a nivel mundial para que apoye la Convención.
Estamos trabajando en ello ahora. La ventaja de tener una Convención es que cuando se le ratifica en un país, se convierte en ley de esa nación. Las Naciones Unidas mandan gente a verificar si se le aplica. El movimiento de la discapacidad necesita esa oportunidad para exponer las violaciones y los abusos contra nuestros derechos.
No vamos a esperar que la Convención venga y piense que resolverá todos los problemas. Debemos usar los instrumentos de la ONU ya existentes, como las Normas, la Declaración de los Derechos Humanos de 1948, los Mandatos sobre los Derechos sociales, Económicos y Culturales, la Eliminación Total de la Discriminación Contra la Mujer y la Convención de la Infancia. Las debemos aplicar. Nuestra organización trabaja con ambas al mismo tiempo: desea la Convención y asegurarse que se cumplen los instrumentos actuales.
Hershey: ¿Qué futuro le ve a DPI?
Malinga: DPI es un movimiento - un movimiento que cambia. Pero DPI ha logrado una cantidad de cosas. DPI es la organización del futuro porque intenta unir a las personas con discapacidades para manifestarse con más fuerza. Especialmente en los países en desarrollo, si estamos divididos nos derrotan; pero unidos, venceremos.
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