Disability World
Una revista electrónica, bi-mensual, sobre noticias y opiniones internacionales relacionadas al tema de la discapacidad Volumen No. 15 Septiembre-Octubre 2002


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Creando productos que se venden bien: Personas con discapacidades intelectuales fabrican artesanías de calidad
Este artículo proviene de la Sociead Japonesa para la Rehabilitación de Personas con Discapacidad (Japanese Society for Rehabilitation of Persons with Disabilities)

photo of a Japanese screen paintingA number of artistic works created by people with intellectual disabilities are now selling like hot cakes at major department stores. The products are handmade works made of Japanese traditional paper in which various plants of the seasons are dynamically arranged. These products are not sold as special works created by people with intellectual disabilities. They sell well because their genuine artistic value is highly recognized.

Un número de trabajos de arte creados por personas con discapacidad intelectual se está vendiendo, en grandes tiendas y con mucho éxito. Estos productos son trabajos de artesanía japonesa. Se trasta de artículos fabricados con papel en los que se van acomodando diversas plantas típicas de las estaciones del año. Estos productos no son vendidos como artículos "especiales", sino que se venden porque se garantiza que cumplen con las normas de diseño y manufactura propia de obras de valor artístico.

"Creamos productos que se venden bien." Así nos dicen Choryusui Okuno y Machiko Ohno, que han fundado su estudio de artesanía del papel, Cielo y Mar (Sky and Sea). Este pensamiento tan directamente orientado a la comercialización, quizá sea un enfoque muy directo como para ser adoptado por los talleres de personas con discapacidad de Japón. Sin embargo, los compradores y clientes de buen gusto también buscan los productos bien elaborados producidos por personas con discapacidad mental del estudio Cielo y Mar. En Japón todos los años se celebran grandes exhibiciones para las tiendas importantes.

En las tiendas nunca se menciona que los artículos fueron creados por personas con discapacidad mental. La filosofía es que la gente compra los productos de arte porque les agrada. En 1996, cuando se abrió la División Shinjuku de la Tienda Takashimaya, hubo un a exhibición de los artículos del estudio Cielo y Mar. Esa exhibición de ventas se celebró durante la Semana Dorada y atrajo a un gran número de personas y se realizaron grandes ventas.

Este tremendo éxito se puede atribuir a los sinceros esfuerzos de Okubi y Ohno en su estudio Cielo y Mar. Después de graduarse de la Escuela Secundaria, el Sr. Okuno estuvo en una Seminario budista por cuatro años en un templo del Monte Koya en la Perfectura de Wakayama. Ahí estudió la fina caligrafía japonesa.

Tiempo después, mientras trabajaba como profesor de Escuela Secundaria, aprendió el arte de trabajar el papel. En ese tiempo, quedó muy impresionado por un ensayo de una persona que había estudiado en el Reino Unido, acerca de cómo enseñar natación a personas con discapacidad.

Así fue como, hace 20 años el Sr. Okumo comenzó a enseñarle natación a un grupo de personas con discapacidad en una escuela de natación en Tokio En aquel entonces, Ohono también enseñaba natación en la misma escuela; así que comenzaron a trabajar con el mismo grupo. La Señorita Ohono es pintora y coordinadora de colores profesional.

Con el tiempo, las y los estudiantes se quejaron porque las personas con discapacidad no tenían donde ir después de las clases. Entonces los dos profesores comenzaron a organizar un taller para instruir en manualidades a sus estudiantes con discapacidad. Gracias el trabajo de todos, el taller de artesanía continuó operando por 10 años, aprovechando los talentos de los estudientes y otras destrezas que se fueron descubriendo y perfeccionando con el tiempo.

Finalmente el taller inicial se convirtió en el actual Estudio Cielo y Mar y actualmente, el Estudio tiene 24 trabajadores con discapacidad intelectual, con edades de 15 a 38 años.

Las madres y los padres de los estudiantes habían realizado muchos esfuerzos por encontrar sitios donde pudieran ir después de la escuela. Su gran preocupación era como lograr que sus hijos aprendieran alguna destreza, obtener un trabajo. Nos narraron como, una de las familias visitó todas las instituciones de beneficencia de Japón hasta descubrir el Estudio Cielo y Mar. Cambiaron de residencia para que el nuevo estudiante pudiera ingresar. Ahora el estudio tiene tres Talleres de Capacitación y Empleo y una Sala de Exhibición. Cuentan un personal de cuatro instructores a tiempo completo y dos a medio tiempo; se cuenta con la ayuda de muchos padres de familia y unos 20 voluntarios que viven cerca de cada taller. Administran una Página Web con la ayuda de uno de los padres de familia que tiene destrezas en diseño por computación.

Durante el proceso de crear, una persona es responsable de ese trabajo, desde el principio hasta el final y debe revisar que esté bien. Usan papel de arbusto de morera que se importa desde Tailandia o se compra en la Aldea de Ogawa, en Chichibu. Las fibras de papel de morera se extienden en capas delgadas sobre bastidores de madera y luego se pasan a un tanque con agua. Luego se mezclan las nueces, las moras o las flores y las flores de la estación, todas obtenidas en la montaña, para irlas colocando en diseños elaborados sobre el papel que luego se pone a secar. Con este procedimiento se elaboran tapetes, pantallas para lámparas, ornamentos.

Con su innovadora manera de pensar, también han podido crear sombreros, bolsas, almohadones y nuevas líneas de productos finos y de máxima calidad. De hecho, pueden ofrecer más de 40 artículos; todos en la técnica artesanal del papel de morera.

El papel de morera, como materia prima, también se puede mezclar con materiales como la cabuya, la arena amarilla, la arcilla roja, jugo de persicaria y tintes para hacer vestidos decorativos. En el Estudio Cielo y Mar también pueden fabricar bolsas cubiertas de laca. Con la participación de un especialista en tejido, el Estudio está desarrollando una línea de tapetes gigantes. Se trata de Keiko Satoh, que le está enseñando al grupo a tejer con máquina y usar la tecnología como base de proyectos de creatividad. El grupo está muy contento.

photo of a cylindrical lampshade made of heavily textured paper with a pattern of leavesIn the process of creating, one person is in charge of one work. In order to make an excellent product, each person finishes his or her own part perfectly with responsibility. They use paper mulberry, bought from Thailand and Ogawa Village in Chichibu, as material. They spread, by hands, paper mulberry fiber very thinly in a wooden frame sunk in a water tank. Then they mix nuts, berries, fruits or flowers of the seasons that they get in mountains into the raw paper, dry it in the sun and produce tapestries, lampshades, coasters and so on, out of the finished paper. With their unconventional way of thinking, they have also created such works as hats, bags and cushions, which we can never imagine to be made of paper, and now they produce more than 40 kinds of products. Materials mixed into paper also include hemp, yellow sand, red clay, persimmon juice and dyes used for dresses. They can even make a lacquered paper bag. A huge tapestry with traditional paper used as the weft is really breathtaking. This work was created using a weaving machine under the guidance of Keiko Satoh, who is a weaving specialist. When they finish their work, they are very delighted and excited.

Las personas con discapacidad que trabajan en el estudio entran a las 8:45 a.m. y comienzan el día haciendo ejercicio. Además de trabajar como artesanos calificados, todos los estudiantes reciben clases de aritmética, idioma, música y pintura. Durante los viernes, practican natación. También practican la navegación en canoa una vez cada dos meses y en una carrera que se organiza todos los años en el Río Edogawa y también participan de diversos campamentos de esquí. Todas estas experiencia les mejoran sus habilidades y todo les ayuda a ser mejores personas y trabajadores.

La operación del Estudio Cielo y Mar y todo el personal (de los estudiante artesanos y de los empleados administrativos) proviene de la venta de los artículos de alta calidad y de unos aportes de la Prefectura de Chiba y de la Ciudad de Funabashi para los trabajadores con discapacidad intelectual. Estos aportes les vienen siendo otorgados a la organización desde hace 6 años.

Ahora bien, con los elevados costos de la materia prima y de los costos de operación, queda poco de utilidad. Si transforman el estudio en una corporación, su situación financiera se mejoraría y podrían hasta crear otro estudio. Pero, han escogido no hacerlo, porque han decidido establecer su arte por ellos mismos y usar la artesanía como medio para ganarse la vida. Su salarios se aumentan todos los años, y reciben una bonificación dos veces al año.

Okumo y Ohuno continuarán teniendo retos. Los talentos de los trabajadores con discapacidad intelectual, combinada con la experiencia de dos artistas aseguran nuevas perspectivas para la creatividad. Todas y todos esperan seguir produciendo y vendiendo productos de calidad. Al mismo tiempo, disfrutan de los deportes y de la música. Con el tiempo esperan abrir instalaciones inclusiva de personas con y sin discapacidad.
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