Disability World
Una revista electrónica, bi-mensual, sobre noticias y opiniones internacionales relacionadas al tema de la discapacidad Volumen No. 20 Septiembre-Octubre 2003


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Conceptos sobre Vida Independiente son introducidos en Pakistán

Por Muhammad Shafiq ur Rehman

Este artículo apareció por primera vez en abril del 2003 en la revista “Normalización” (Normalization), Sociedad Japonesa para la Rehabilitación de Personas con Discapacidad (Japanese Society for the Rehabilitation of Persons with Disabilities)

Mi hogar en Pakistán y mi ciudad Lahore
Yo soy de la pequeña ciudad de Lahore, Pakistán, que está muy lejos de Japón. Es una ciudad histórica que antes era el centro de arte y academia del imperio de Mongolia durante el siglo XVI. Hay muchos edificios históricos en la parte antigua de la ciudad,

Por ejemplo: el Fuerte (Fort), que se comenzó a construir durante el reinado del Emperador Akber y las casas victorianas durante la época del control británico.

La gente de Lahore es “el corazón de Pakistán”. Su población es de unos 8 millones y se calcula que un 10% son personas con discapacidad. Es casi imposible moverse en una silla de ruedas por muchas de los callejones de mi ciudad y usualmente hay gradas a la entrada de los edificios. La gente, particularmente las y los adultos mayores buscan conservar los sitios históricos y se apegan a las viejas costumbres, convencionalismos y prejuicios. Adicionalmente, los temas relacionados con la discapacidad no se analizan como problemas sociales porque las familias sienten vergüenza de tener miembros con discapacidad y tratan de solucionar la situación como un problema familiar.

Como resultado de esta manera de pensar, muchas personas con discapacidad se quedan dentro de sus casas y no salen a la comunidad. Los índices de alfabetización de las personas con discapacidad, son muy bajos y muchos no pueden pagar los costos de una educación. Esta situación no sólo ocurre en Lahore, sino en todo Pakistán. Se dice que el 80% de la población de Pakistán vive en las áreas rurales, donde las condiciones para las personas con discapacidad son más miserables. En esas zonas, la gente es más propensa a quedarse atrapada en los convencionalismos y el prejuicio que en las grandes ciudades. Las personas que vemos en las calles son mendigos o gente en exhibición.

Aunque finalmente ahora se está desarrollando una legislación para las personas con discapacidad, la realidad es que muy pocas se están cumpliendo. Por ejemplo, hay un sistema de cuotas para el empleo y el ingreso a las universidades, pero su nivel de cumplimiento es muy bajo y hay pocas expectativas de cambios. Además, parece que las mismas personas con discapacidad no están concientes de tener derechos.

A pesas de esto, la ciudad de Lahore presenta una “nueva brisa”, porque aquí hay muchas universidades, incluyendo la Universidad de Panjab, donde hay muchos jóvenes nacionales y de otros países con discapacidad. Además, estamos estrenando una nueva carretera para conectarnos con el nuevo aeropuerto. Hay mucho árboles que van paralelos al lago cerca de la nueva carretera. Es en esta ciudad donde he continuado trabajando, desde mis años de adolescente, con mis amigos dentro del movimiento de personas con discapacidad.

Mi despertar
Yo permanecí como estudiante y ayudante en el Tercer Programa de Capacitación en Dirigencia, Duskin, Japón (Third Duskin Leadership Training Program) . Fueron 10 meses, de finales de agosto del 2001 a principios del 2002. Este evento fue mi despertar porque conocí y viví experiencias con personas que ya estaban dentro del Movimiento de Vida Independiente. Al comunicarme con ellas y meditar sobre sus ideas, tomé conciencia del mundo. En otras palabras, el programa de capacitación me cambió la vida enteramente.

El 9 de julio del 2002, regresé a Lahore mi ciudad natal, pero con muchas experiencias y aspiraciones nuevas. Muchos amigos y amigas me fueron a recibir al aeropuerto y todos me preguntaron cómo me había ido en Japón. Esto me llevó a pensar que lo podía hacer. Pero, con el tiempo, las y los que me visitaban se iban y luego desaparecieron mientras les hablaba.... Era como si en estos 10 meses la única persona que había cambiado era yo... Mi ciudad y mi gente seguían como las había dejado. Cuando me percaté de esto, me deprimí y quise escapar de mi propio país.

Lo que me estaban salvando de esta situación fueron los consejos y las palabras de ánimo de las y los dirigentes con discapacidad y de los amigos de Japón. Fue un gran giro para mí y volví a visitar Japón el pasado mes de octubre. Mientras participaba del Foro Internacional sobre Discapacidad (International Disability Forum), fuí nuevamente fortalecida al volverme a reunir con dirigentes que había conocido en el programa de capacitación. Ahora podía concretar mi plan, partiendo de lo que era sólo una idea.

Viendo los cambios
En octubre yo había traído dos planes de Japón. Uno era fundar un Centro de Vida Independiente y el otro era organizar un seminario internacional con la colaboración de las y los dirigentes japoneses. Seguí trabajando en los proyectos después de regresar a mi hogar. Continué preparando el seminario mientras realizaba las actividades del centro, como organizar talleres para dar a conocer la filosofía de Vida Independiente y visitar casas de personas con discapacidad. Así conocí y visitaba gente nueva todos los días. El número de personas que se interesaban en estas ideas fue aumentando; después hasta me buscaban y pronto comenzaron a trabajar conmigo.

El 6 de febrero del año 2003, llegaron al aeropuerto de Lahore, las y los primeros dirigentes con discapacidad de Japón. Nunca había habido en Pakistán una experiencia como ésta. Al día siguiente, comenzábamos un seminario de dos días para ilustrar los temas relacionados con la discapacidad. Luego, el tercer día tuvimos un seminario para dirigentes con discapacidad de Pakistán. También realizamos un Festival de Papalotes como Intercambio Cultural.

El grupo, dentro del que había muchos usuarios de sillas de ruedas, atrajeron la atención en todos los sitios que visitamos y el impacto nos sirvió de mucho. Mucha gente descubrió que existía otra manera de considerar la discapacidad, las autoridades de la ciudad que antes nos había negado audiencia, organizaron una reunión para escuchar nuestras opiniones. El alcalde, declaró que deseaba que Lahore fuera una ciudad accesible. Ahora estamos haciendo grandes esfuerzos por lograrlo.

Recientemente una compañera que presenta distrofia muscular ha comenzado a vivir independientemente. Esto es algo histórico para Pakistán, considerando las costumbres familiares. Ahora hay mucha alegría en nuestra oficina, entra y sale gente. Además, las autoridades ya hablan más en serio acerca de construir rampas y mejorar las instalaciones públicas. Ahora podemos ver los cambios venir, poco a poco.

Todas estas cosas fueron producto de la capacitación y las relaciones con los dirigentes de Japón. Los cambios acaban de comenzar. Todavía hay muchas cosas que deseo aprender de las y los dirigentes japoneses. Con el apreciable trabajo de coordinación, habrá una mejor sociedad, donde todas y todos podamos vivir con igualdad en Pakistán.

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