Sudáfrica: Casas y bombas
Por William Rowland (Rowland@sancb.org.za)
Al conducir el auto hacia el sur de Jonnesburgo, sobre la Golden Highway hacia la ciudad industrial de Vanderbijlpark, escuchamos un programa radial de Noeline Maholwene Sangqu en Radio 702. Ella comenta los eventos dramáticos de anoche.
Nueve bombas explotaron en Soweto, destruyendo líneas ferroviarias vitales y dañando una mezquita. Una de estas explosiones lanzó por los aires a una personas que dormía sobre los rieles y cayó sobre un tugurio que estaba a una distancia de medio kilómetro. Una mujer murió en su cama y el esposo lucha por su vida en el hospital.
Las personas que llamaban al programa de radio de Noeline estaban enojados... asustados... tristes. Es el 30 de octubre del año 2002. Y todos nos preguntamos: ¿Cómo es que ocurren estas cosas en Sudáfrica? ¿De quién es la responsabilidad? ¿Puede ser parte de un recién descubierto plan de golpe de estado de la derecha?
Dejando Soweto a la derecha, viramos a la izquierda y seguimos bordeando una inmensa área de asentamientos conocida como Orange Farm y llegamos al vecindario de Lakeside. La tienda de campaña se puede ver con facilidad y nos apresuramos a entrar, pues es un día frío y lluvioso. Piet Lethole, mi conductor y yo somos los primeros en llegar. Como sucede a menudo en estas ocasiones, la gente llega tarde, dándole a los organizadores mucho tiempo para acomodar sillas, colocar la vajilla de arcilla y pasar un cable hasta alguna casa vecina, para el equipo de sonido que contribuirá con el ruido que hay en el mundo.
El mercado de las casas para pobres
Lakeside es una comunidad de 8.000 viviendas que está, como se esperaba, en la orilla de un lago pequeño. Las viviendas de Lakeside son un poco mejores que las viviendas para pobres de la región. Aquí es donde se han separado 100 espacios para construir casas para personas con discapacidad y la razón por la cual estamos hoy aquí: para entregar las llaves a los primeros seis propietarios.
Llegan las y los primeros invitados: el Obispo cuyo nombre no pude escuchar, dirigentes comunales, representantes de las organizaciones no gubernamentales que participan en el proyecto y el coro de personas ciegas. Me presentan al Pastor Ray McCauley. Es el momento de darle la mano al predicador más famoso de Sudáfrica. No hay medios de comunicación colectiva... todas y todos los periodistas han sido desplazados a la cercana Soweto, donde hay cosas más importantes para el mundo en general. Así que comenzamos.
La Iglesia Bíblica Rhema está en el centro del Movimiento Carismático Cristiano en el país y el Pastor Ray comparte un inspirador mensaje. El afirma que: "se trata de un momento de definición para la nación." El nos recuerda la parábola del Buen Samaritano y cómo aquel sacerdote no cumplió con su deber de compasión. En los años de lucha, nos dijo: "las y los dirigentes religiosos señalaban el camino y hoy todavía se necesita restaurar el papel de la iglesia en la acción social. San Francisco de Asís decía: "Debemos predicar el Evangelio siempre y, si es necesario, usar palabras."
El momento de devolverle algo a la comunidad
El Sr. Mac Leaf, un urbanizador, es miembro de la Iglesia Bíblica de Rhema y nos narra como los sermones del Pastor Ray, le enseñaron la parte social del Evangelio. Como urbanista él ha construido una 4.000 casas e hizo dinero, pero vino el momento de devolverle algo a la comunidad. Como parte de los programas de la Fundación Rhema de Servicio (Rhema Services Foundation), la iglesia le compró a la compañía de Mac Leaf's, unas 200 viviendas en los suburbios de Hillbrow, Berea y Braamfontein, en Johannesburgo, lugares notorios por el tráfico de drogas y la prostitución. Estas viviendas fueron renovadas y dadas a personas con discapacidad, ancianos y mujeres víctimas de abuso. El proyecto de vivienda en Lakeside sería mucho más ambicioso y eventualmente incluirá 500 unidades. Con este aporte se comprende mejor el nombre de la compañía de Mac Leaf, Mingisana, que en swahili significa abundancia.
Presentación de Deon Rezant. El es el Presidente del Equipo de Labores. Un hombre de palabras suaves, sus palabras son conmovedoras: "Todo comenzó, con una reunión de seis organizaciones del área de Johannesburgo para tratar de comentar sobre las necesidades y las soluciones para las personas ciegas, sordas y con discapacidad física. La primera de las conclusiones fue la necesidad de que las personas con discapacidad sean consultadas. La otra necesidad lograda por consenso fue emprender una acción concreta ante el problema de la falta de vivienda."
Luego se manifestó la filosofía del Sr. Deon Rezant: "Debemos terminar con tanta crítica y el ostracismo. Debemos ser emprendedores de acciones conjuntas." Esto significaba coordinar con las agencias de gobierno, cosa que sería un proceso frustrante hasta que una funcionaria del Ministerio de la Vivienda, Louella Kekgetha, le presentó al grupo al Sr. Mac Leaf. Desde sus inicios, habían transcurrido dos años. Ahora se sentía como: "Un águila volando."
Los discursos son interrumpidos por las noticias de la explosión de otra bomba, en un templo budista al oeste de Pretoria, lesionando a más personas. El Pastor Ray interviene y de alguna manera logra calmar los ánimos: "Yo también deseo que el águila de Deon vuele alto y lejos. Han salido dos mensajes de Gauteng hoy, un mensaje de violencia y un mensaje de buena voluntad, paz y desarrollo. Todas y todos aquí sabemos cuál triunfará."
Las y los propietarios de las viviendas para las personas con discapacidad están distribuidas por toda la comunidad
Al concluir los discursos, nos dividimos en grupos y vamos a visitar las casas. Yo estoy con el grupo más pequeño y nos vamos a las casas más alejadas. Esto me da la oportunidad de charlar con Julia Mabasa, que pronto recibirá su vivienda. Julia es la madre de tres adolescentes y, a los 33 años, está perdiendo la vista por la retinosis pigmentosa. Ella sólo ha tenido dos trabajos en su vida, uno como cajera en una licorera y el otro como pulidora de vidrio. Actualmente ella está desempleada y vive con una suma mensual por discapacidad de 630 Rand por mes (1 Rand = US $ 8,6, The Economist, 1 de febrero del 2003).
Llegamos a la casa en este día frío: Velli, un trabajador social, un fotógrafo, Julia y yo. Tenemos que esperar un poco porque no tenemos las llaves y luego el constructor nos las trae. Luego de una ceremonia simple, Julia abre su casa y entra.
Julia me permite entrar y juntos exploramos la vivienda, la cual es muy pequeña (30 metros cuadrados). Sólo el servicio sanitario está dividido, lo demás es espacio abierto. Una vez que se coloquen los muebles, con las paredes se formará una habitación para que Julia y sus tres hijos duerman codo con codo. El exterior de la casita es atractivo, las paredes y el techo de dos aguas están pintados.
El aporte del Estado para las primeras 100 unidades de Lakeside fue de 2.600.000 Rands (US $ 300.000): La casa de Julia costó 22.800 Rands para la construcción y 9.000 Rands por el terreno.
Terreno: 9.000 Rands.
Construcción: 12.950 Rands.
Planos, conexiones y gastos legales: 800 Rands.
La única obligación financiera para las y los nuevos propietarios es un pago de 120 Rands, por concepto de servicios municipales. Como explica Mac Leaf: "No hay mucha ganancia para el urbanista en este tipo de proyectos. El retorno de la inversión se da enteramente por volumen."
En este asentamiento de Lakeside no hay trabajo para las personas con discapacidad. Un viaje de 20 minutos en taxi les llevaría a las minas y fábricas más cercanas, donde sus posibilidades de ser contratadas también son limitadas. Los amigos Mac y Deon, sostienen que la creación de talleres comunales le daría más probabilidades a unos cuantos. Para eso podría servir el salón comunal que están renovando. El tiempo dirá.
Una de las condiciones establecidas por el gobierno era que las viviendas para personas con discapacidad, estuvieran bien distribuidas para garantizar la integración en la comunidad. Al inicio del proyecto las mismas personas con discapacidad, manifestaron que no deseaban ninguna forma de institucionalización. Hubo varias reuniones con la Asociación de Vecinos y los nuevos residentes, han sido bienvenidos.
El éxito propicia los planes de expansión
Entusiasta por su éxito en Lakeside, se abrió el panorama del Equipo de Trabajo. Deon Rezant nos dijo: "No es otra cosa que construir casas para toda la gente con necesidades especiales en nuestro país. Se debe establecer, una compañía según la Sección 21, una empresa sin fines de lucro, para captar financiamiento estatal y, hasta quizá, fondos de corporaciones y donantes internacionales." Se han comprado más terrenos en Payneville, cerca de Springs, y en Mohlakeng, cerca de Randfontein, y en Refilwe, fuera de Pretoria, para los nuevos proyectos.
La historia de Deon es tan increíble como sorprendente es el proyecto que dirige. Una noche, hace nueve años, después de una borrachera, se sentó en la parte trasera de un Combi (pequeño autobús), para dormir un poco. Cuando despertó, estaba a la orilla de la carretera, con una herida de bala en la cabeza. Sus asaltantes nunca fueron identificados.
Deon narra con serenidad esta experiencia, sin demasiada emoción. Eran los años de una gran violencia social en Sudáfrica y un incidente así era común. Lo que sí estuvo fuera de lo común fue la manera en que Deon respondió ante la calamidad. Primero ingresó al Taller para Ciegos de Coroinationville (Coronationville Workshop for the Blind) en Johannesburgo, como trabajador en la fabricación de bastones, pero luego salió para fundar su propia empresa. Luego regresó como operador de tablero de conmutadores de comunicación. Estaba determinado a aprovechar todas las oportunidades que se le presentaran. Después pasó al puesto de Relaciones Laborales y Orientación de Estudiantes. Fue en estos dos puestos donde mostró más talento. Su patrono le daba bastante tiempo libre para que organizara las bases del proyecto de vivienda.
Recordando las duras realidades de la falta de vivienda debido al apartheid
Mientras escucho, en el salón de la Junta Directiva, con una grabadora entre nosotros, mi memoria vuela hacia atrás, a veinte años y más, hacia un activista ciego de la generación anterior, Harry Mohale. Harry siempre se manifestó muy fuertemente para insistir en dos necesidades: la educación de adultos y la vivienda. En esos años, los negros de Sudáfrica estaban sujetos a una legislación opresiva y discriminatoria, que les regulaba casi todos los aspectos de la vida: dónde podían vivir, con quienes se podían casar, los tipos de trabajos que podían realizar, los pocos beneficios que podían tener y todo lo demás que les era negado. Debemos recordar aquí, con tristeza, las disposiciones de la Ley de Consolidación para los Negros, Ley No. 25 de 1945 (Black Urban Areas Consolidation, Act 25 of 1945).
Según esta ley ningún "negro" podría permanecer en un área prescrita, fuera de las llamadas áreas de los nativos, por más de setenta y dos horas a menos que "él" hubiera vivido ahí desde su nacimiento y de manera continua. Tal condición debía ser demostrada, mediante la presentación de un Certificado de Nacimiento. Con este documento, tan difícil de obtener, se obtenía la designación "a 10 (1) (a)". Así la persona adquiría una etiqueta según las circunstancias ante la sección correspondiente de la ley. Era tan dura esta ley que un hombre podría salir en tiempo de navidad y sin se pasaba afuera más de setenta y dos horas, perdía su condición de residente dentro de las áreas designadas.
Usted podía permanecer en un área designada, si usted era "un 10 (1)(b)". Esto es que usted era un negro que había trabajado ahí continuamente durante un período continuo de diez años. Pero las autoridades blancas, no solo pedían certificados de su trabajo actual, sino que usted debía responder a preguntas que los agentes de la ley consideraban ordinarias. Por ejemplo, una de las preguntas favoritas que se le hacía a la gente de Soweto que viajaba por tren a Johannesburgo era: "¿En que punto llegamos a Uncle Charlie's?" Pero ese Uncle Charlie's era una casa de citas muy alejada de la línea del ferrocarril.
Después estaban las llamadas "10 (1) (c)'s", las mujeres, hijas solteras o hijos menores de dieciocho años de los "negros" clasificados según los párrafos anteriores de la mencionada ley . También estaba la gente negra designada "10 (1)(d)'s". Eran los negros que se les había dado algún permiso para permanecer dentro de un área designada, bajo la autoridad de un funcionario nombrado para administrar un despacho laboral. Y cito textualmente: "según las disposiciones del párrafo (a) sub sección (6) de la sección 21 de la Ley Reguladora del Trabajo de los Negros, Ley 15 de 1911 (Black Labour Regulation Act (Act 15 of 1911)."
Pero, el tener permiso de quedarse en un área designada no le dada al negro el derecho de poser una propiedad. Las casa, donde había casas disponibles, se entregaba bajo contrato de alquiler con opción de compra de 99 años. Con este sistema, la incertidumbre de lograr una solución justa se transformaba en un condición permanente: Nadie lograba vivir los 99 años que había que esperar para decir: !Esta casa es mía!
Por otra parte, la mayoría de las personas con discapacidad carecía de un empleo y eran obligados a vivir de subvenciones por discapacidad. Sin embargo, se incluyó una prueba donde se debía incluir el ingreso del cónyuge. Si con ese ingreso las autoridades determinaban que la familia podía subsistir entonces se negaba o se suspendía la pensión. Como respuesta, muchas personas con discapacidad, para no perder esa pensión, o no se casaban o simplemente se juntaban. De cierta manera, se les negaba la posibilidad de formar una familia consolidada. Pero, si las autoridades se daban cuenta de esta situación, la persona con discapacidad debía pasar por todo un largo proceso burocrático para demostrar que, aunque tenían ciertos ingresos, éstos a duras penas alcanzaban.
Estas eran algunas de las duras condiciones que afrontó la generación fundadora del movimiento social de las personas con discapacidad en Sudáfrica: Harry Mohale, Ruth Machobane, Friday Mavuso, Thulani Tshabalala y muchas otras y otros. Pero me acuerdo de Harry mientras estoy en este salón, cuando él nos hablaba de los nuevos y excitantes tiempos. Fue ante esta mesa de la Junta Directiva desde donde Harry hizo su última proclama para la acción, durante la reunión del comité del Congreso Nacional de Ciegos de Sudáfrica. No recuerdo si el llamado de Harry era para la vivienda o para la educación de adultos, y tampoco se llevó un acta de esa reunión, por que el ataque al corazón de Harry hizo que terminara súbitamente la reunión.
Durante las elecciones se hace la promesa de 1 millón de casas en 5 años
Claro que las necesidades de viviendas para las personas con discapacidad, eran un sub conjunto del número ilimitado de las demandas que estaba presentando el Congreso Nacional Africano, que llegó al poder en 1994. Además la vivienda fue una de las principales promesas de campaña: "Construiremos un millón de casas durante cinco años". Hubo muchas críticas y burlas. Los diarios publicaron una caricatura de un bache en una carretera de Johannesburgo causado por una casa que caída del cielo.
Un Informe Blanco del Departamento de Vivienda, aprobado en 1994, transformó la promesa en una política pública. La meta declarada del Gobierno de Unidad Nacional (Goverment of National Unity) fue aumentar la participación de la vivienda en un 5% dentro del presupuesto estatal y mejorar la entrega de casas de manera sostenida a 338.000 unidades por año, dentro de un período de cinco años. Para lograr la meta de entregar un millón de viviendas en cinco años.
Las y los incrédulos han sido puestos en vergüenza. El número total de casas construidas del 1 de abril de 1994 al 31 de marzo del 2000 era de 997.552. A setiembre del 2002 las casas construidas o en construcción han llegado a la cifra de 1.444.932. Aunque continuarán las quejas de que se trata de "cajas de fósforo", refiriéndose al tamaño relativamente pequeño de las casas y su diseño popular, las cientos y posiblemente miles de viviendas para personas con discapacidad y sus familias son un logro tangible del gobierno democrático.
Tengo la impresión que el nuevo activismo, promovido por Deon Rezant y sus "hermanos y hermanas" en la fe, tiene mucho que ver con eso. Es un activismo que es persistente, insistente, y de esperanza. Es un activismo: "Unamos las manos y hagamos cosas."
Palabras y abreviaturas poco comunes usadas en este artículo
Flat = apartmento.
Gauteng: = Gauteng, una de las nueve provincias de Sudáfrica.
Combi = autobus pequeño.
SANCB = Consejo Nacional para Ciegos de Sudáfrica (South African National Council for the Blind).
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