Tiempo ajustable
Cualquier límite de tiempo impuesto por el contenido debe poder desactivarse, ajustarse a al menos diez veces el valor predeterminado, o prorrogarse por el usuario con un aviso de al menos 20 segundos. Los tiempos de espera de sesión y los cronómetros de examen son los casos más habituales.
Qué exige
Si el sitio establece un límite de tiempo para cualquier interacción, el usuario debe poder hacer al menos una de las siguientes acciones:
- Desactivar el límite de tiempo antes de encontrarse con él.
- Ajustar el límite a al menos diez veces el valor predeterminado antes de encontrarse con él.
- Prorrogar el límite cuando se le avise con al menos 20 segundos de antelación a su vencimiento, mediante una acción sencilla (por ejemplo, pulsando la barra espaciadora), con al menos diez prórrogas permitidas.
Excepciones: eventos en tiempo real (el cierre de una subasta, un examen en directo), límites esenciales en los que la prórroga invalidaría la actividad (plazo de presentación de impuestos) y límites superiores a 20 horas.
Cómo cumplirlo
- Para los tiempos de espera de sesión, debe mostrarse un modal al menos 20 segundos antes del cierre de sesión con un botón «Mantener la sesión iniciada». El botón debe restablecer el temporizador y ser accesible mediante teclado y lector de pantalla.
- Para los cronómetros de examen o evaluación, se recomienda proporcionar una opción en el panel del docente para ampliar el tiempo en 1,5×, 2× o sin límite — práctica ya habitual para estudiantes con adaptaciones por discapacidad.
- En los flujos de reserva donde los asientos se reservan durante diez minutos, conviene mostrar un enlace «¿Necesita más tiempo?» antes de que el temporizador sea crítico.
- Se deben conservar las preferencias del usuario: si alguien prorroga el tiempo una vez, conviene prorrogarlo también de forma predeterminada en la página siguiente.
Fallos habituales
- Sesiones bancarias que cierran la sesión del usuario tras cinco minutos sin ningún aviso, eliminando cualquier formulario de transferencia a medio rellenar.
- Servicios gubernamentales (solicitudes de visado, declaraciones fiscales) con límites estrictos de 30 minutos sin mecanismo de prórroga.
- Plataformas de examen donde el cronómetro no puede ser ajustado por el examinando ni ampliado por el supervisor.
- Banners de cookies o flujos de consentimiento que se cierran automáticamente tras unos pocos segundos, antes de que un usuario de lector de pantalla pueda escuchar las opciones.
- Cuentas atrás «Su reserva expirará en 02:00» en sitios de entradas, sin ningún aviso antes de que la página se recargue.
Las herramientas automatizadas no pueden detectar fallos de temporización — estos se descubren casi siempre en pruebas de usuario o mediante reclamaciones.
Por qué es importante
La presión temporal excluye de forma desproporcionada a personas con discapacidades cognitivas, personas con discapacidades motoras (escriben más despacio), usuarias de lector de pantalla (el audio es lineal y requiere más tiempo que el escaneo visual), y a cualquier persona cuya atención pueda verse interrumpida por el dolor, la medicación o una interacción de cuidados. El fallo más habitual — un formulario gubernamental a medio completar que desaparece porque el usuario tardó demasiado — se cita sistemáticamente como una de las barreras de accesibilidad más frustrantes, y una de las más sencillas de corregir con un modal de aviso.